"Hay un ambiente de autodestrucción como nunca he visto en un club, por lo menos de los que he podido dirigir. Una autodestrucción que no sé a dónde nos va a llevar. No nos va a llevar a nada positivo, absolutamente a nada positivo". Estas palabras que corren de nuevo como la pólvora por A Coruña fueron pronunciadas por Víctor Fernández, entonces entrenador del Deportivo, hace cinco años.

 

Ahora, con el equipo colista de la segunda categoría del fútbol español y sin aparentes soluciones tras la renuncia esta tarde de su Consejo de Administración, cobran un especial sentido unas palabras premonitorias por una voz más que autorizada en el Dépor que ya anunciaba el desastre.