Durante el Mundial de fútbol femenino en Francia, Pernille Harder y Magdalena Eriksson protagonizaron un beso que dio la vuelta al mundo, dando cuenta y ejemplo de la naturalidad con la que mostraban su orientación sexual.

En una entrevista a 'ELFEN', Pernille Harder ha recordado el momento del que hace casi un año: "Las reacciones fueron en su mayoría positivas, muchos nos escribieron para decirnos que le habíamos alentado para que también estuvieran abiertos a su orientación. Poco a poco nos dimos cuenta de que podemos usar nuestra reputación para eso".

A su vez, Harder apotó a otros compañeros (sin distinción de género) de profesión a que no tengan miedo: "Espero que un jugador activo tenga el coraje de comprometerse con su homosexualidad, porque ciertamente hay estos jugadores".

 

Posteriormente, quiso comparar el fútbol femenino y el masculino en este aspecto: "El fútbol masculino todavía cultiva nociones anticuadas de masculinidad, ¿por qué se acepta la homosexualidad en el fútbol femenino cuando no se hace en el masculino? Desearía que todos pudieran lidiar con la homosexualidad abiertamente, pero entiendo la diferencia. La cultura en el fútbol masculino aún está desactualizada y la respuesta sería diferente. ¿Pero por qué?".