Hace apenas dos semanas, la Lazio se situó en el ojo del huracán después de que se viralizase un vídeo del adiestrador del águila del Lazio, el español Juan Bernabé, dedicando saludos fascistas a la afición romana mientras se entonaban cánticos a favor del dictador Benito Mussolini.

El cuadro biancoceleste rescindió el contrato del adiestrador y aseguró que se desmarca de cualquier comportamiento discriminatorio y racista.

Sin embargo, unos días después le club italiano vuelve al foco de la polémica. Tal y como ha informado el gobierno de Francia por medio del Ministerio de Interior, los hinchas de la Lazio tendrán prohibido entrar al país desde este miércoles a este jueves.

¿La razón? la actitud "violenta y fascista" de la afición del club romano, históricamente relacionada con la extremaderecha, y el partido que disputará este jueves ante el Olympique de Marsella, equipo cuya afición también se ha visto envuelta en diversas trifulcas de ultras en los últimos meses.

"Viajes individuales o en grupo, con todo tipo de medios de transporte, por autopistas, puertos y aeropuertos franceses, están prohibidos a los aficionados del Lazio", informa la autoridad gala.

A su vez, se remiten al "repetido comportamiento violento de algunos aficionados en los alrededores de los estadios y en los centros de las ciudades" y los "gestos fascistas que suelen intercambiar".

Respuesta de la Lazio

El conjunto romano ha respondido por medio de un comunicado en el que asegura que lucha contra acciones violentas y discriminatorias.

"Lo que sorprende es la manera en la que se aplicó esta prohibición a nivel nacional y sus injustificables motivaciones. La Lazio no puede aceptar ofensas gratuitas a toda la afición 'biancoceleste' y al club mismo, que siempre luchó con acciones concretas contra los comportamientos violentos y de discriminación, dentro y fuera de los estadios", reza el texto.

"Esperamos que las instituciones francesas aclaren lo sucedido y que nuestras autoridades tomen una posición clara contra afirmaciones banales que deberían indignar a todos los italianos, más allá de que sean aficionados de la Lazio o no", añade.