Continúan saliendo a la luz nuevos detalles de la investigación que este lunes ejecutó la detención de Josep María Bartomeu y otros miembros de su antigua junta directiva en el FC Barcelona por su relación con el conocido como 'Barçagate'.

Al expresidente azulgrana se le imputan delitos de administración desleal y corrupción en los negocios por los contratos presuntamente fraccionados en los que se le abonó un millón de euros a la empresa 'i3 Ventures' por damnificar la imagen de los detractores de su gestión en las redes sociales.

Según ha podido saber 'laSexta', Noelia Romero, responsable de las buenas prácticas del club, denunció la situación ante la Policía y puso a disposición de las autoridades su teléfono y su tablet de empresa.

Romero fue la primera persona en dudar de la licitud de los contratos con 'i3 Ventures', y dadas su desavenencias con la directiva de Bartomeu, fue despedida.

"Del contenido de ese teléfono se ha nutrido buena parte de la unidad de investigación criminal de los Mossos para que en estos meses de secreto se llevase a cabo la operación de este lunes", afirma Carlos Quílez, experto de Seguridad de 'laSexta'.

Según la jueza, el Barcelona no está implicado y considera al club parte perjudicada. Por el momento, Bartomeu se encuentra en libertad provisional después de que se haya acogido a su derecho de no declarar.