A Gabriel, miembro de seguridad de Boca Juniors que celebró el triunfo de River contra 'xeneizes', le comunican en directo que el equipo 'millonario' quiere contratarle.

Su empresa le había despedido después de su celebración, alegando que "no supo hacer a un lado su pasión de hincha para cumplir con sus labores".

Él lo estaba pasando mal, después de quedarse en el paro después de 11 años en la misma empresa. "Tengo en mi familia una nena de tres años y un varón de 14", comenta.

Está dispuesto a trabajar de lo que sea... y, de repente, recibe la gran noticia. Su River Plate le da una nueva oportunidad para que deje atrás una experiencia que recordará toda la vida.