La noticia del fallecimiento de Diego Armando Maradona ha helado la sangre de todo un deporte. Singular, único, especial... simplemente, Maradona. 'El Diego' siempre fue original, para lo bueno y para lo malo, sin pelos en la lengua, y con un don que hace que para muchos sea el mejor futbolista de todos los tiempos.

Su historia comenzó como la de muchos otros, en el barro, pero su devenir fue bien distinto. Sin cumplir los 16 años, en 1976, debutó en la Primera División argentina con la elástica de Argentinos Juniors, equipo que dotó a su estadio con el nombre del '10'. Su buen papel antes de cumplir la mayoría de edad le permitió estar en la prelista de la selección argentina para el Mundial de 1978.

En 1981, cinco años después de su debut profesional, iluminando los ojos de todo el mundo con sus regates sobre un verde asimétrico y sus goles 'maradonianos', 'El Pelusa' fichó por Boca Juniors para, un año después, dar el salto a Europa firmando por el FC Barcelona a cambio de 1.200 millones de pesetas, durante el preludio del Mundial de 1982 que se celebró en España.

Su bagaje en la Ciudad Condal estuvo principalmente marcado por las lesiones, pero sobre todo por una dura sanción tras una tangana que se originó en la final de Copa del Rey de 1984 frente al Athletic Club de Bilbao. El conjunto azulgrana venció por un tanto a cero, pero una vez decretado el final del encuentro, Maradona agredió a Miguel Ángel Sola, desencadenándose una pelea entre jugadores de ambos equipos que terminaría con una sanción de cuatro meses impuesta por la Real Federación Española de Fútbol para el astro argentino.

El castigo obligó a José Luis Núñez, por entonces presidente del Barça, a vender a Maradona al Nápoles italiano, equipo con el que Diego alcanzó la cumbre de su carrera. En la Serie A más competida, con el Milan de Sacchi comandando con puño de hierro en Europa, 'El Pelusa' puso a la ciudad en el foco de toda Europa, ganando una Copa de la UEFA y dos 'Scudettos'.

Mientras daba clases de fútbol en el Calcio, Maradona se doctoró en el Mundial de México de 1986. Posiblemente, se trate de la mayor exhibición de un futbolista en un campo de fútbol. Solo contra el mundo, Maradona aupó a la albiceleste hasta levantar al cielo la ansiada Copa del Mundo.

La Alemania Federal de Rummenigge y Völler, entre otros, fue el rival de Argentina en la tan recordada final vivida en el estadio Azteca, que venció el cuadro sudamericanopor tres goles a dos. Sin embargo, el partido de exhibición 'del Diego', donde nada ni nadie parecía que pudiera detener sus constantes arremetidas desde cualquier zona del campo, fue frente a Inglaterra en cuartos de final.

En un contexto con injerencias bélicas por la guerra disputada en las Malvinas (Argentina e Inglaterra se enfrentaron en la contienda, saliendo vencedores los británicos), Maradona dio una 'masterclass' de fútbol ante "tanto inglés".

"La va a tocar para Diego, ahí la tiene Maradona, lo marcan dos, pisa la pelota Maradona, arranca por la derecha el genio del fútbol mundial...". Quizás nunca una narración nos ha teletransportado una y otra vez al mismo gol, que aunó la bella factura con la pertinencia y el honor argentino. Una delicia que se culminó con la 'Mano de Dios', ese legendario gol de Diego Armandona que pareció ser con la cabeza, pero nada más lejos de la realidad.

Sin embargo, cinco años después de tocar el cielo en México, Maradona accedió a los infiernos del deporte sin entrada anticipada. Tras un partido frente al Bari en 1991, Diego tuvo que pasar un control antidopaje que acabó arrojando un positivo por cocaína que le supondría una suspensión de 15 meses.

Sevilla acogió al 'Pelusa' una vez que se cumplió su castigo en julio de 1992. En la ciudad hispalense, Maradona pasó una temporada en la que le dio tiempo a encandilar a toda la parroquia sevillista, donde a día de hoy continúa siendo un ídolo.

En 1993 abandonó Nervión para recalar en el Newell's Old Boys, donde tan solo estuvo una temporada en la que disputó cinco partidos. Después llegó 1994, Estados Unidos y su Mundial, y el episodio en el que le "cortaron las piernas" al astro argentino. En el segundo partido de la Fase de Grupos, una no-enfermera llamada Sue Carpenter cogió de la mano a Maradona para sacarle del campo y acompañarle a realizarse otro control anti-doping, lo que terminaría siendo la tumba del jugador.

El resultado de la prueba arrojó un completo de sustancias prohibidas: efedrina, norefedrina, seudoefedrina, norseudoefedrina y metaefedrina. Fue relegado de la concentración de la albiceleste y, tras este episodio, se le imposibilitó volver a jugar al fútbol, por lo que su papel en el deporte rey pasaría a los banquillos. Tuvo un par de experiencias efímeras con distintos equipos hasta que, de cara al Mundial de 2010 en Sudáfrica, le llegó su gran oportunidad para redimirse.

De campeón del mundo a entrenador: Maradona, al banquillo de Argentina

Diego Maradona pasó de vestir la albiceleste y de ser el '10' legendario a dirigir al que estaba llamado a ser su sucesor en 2008. Fue ese año cuando cogió el mando de Argentina para ser el maestro de Lionel Messi y de un combinado del que se esperaba mucho en el Mundial de Sudáfrica 2010.

Su debut como entrenador de Argentina fue en 2008, en un partido en el que los suyos ganaron por 1-0 gracias a un tanto de Maxi Rodríguez. Fue un mero amistoso, pero en 2009 empezó lo 'serio'.

Su primer duelo oficial fue ante Venezuela, partido perteneciente al Mundial 2010. El duelo acabó 4-0, y en Buenos Aires ya se frotaban las manos hasta que ante Bolivia les metieron seis en una de las mayores goleadas recibidas por Argentina.

A finales de año, Maradona llevó a Argentina al Mundial de Sudáfrica 2010 gracias a su triunfo ante Uruguay, lo que valió para que la albiceleste terminara cuarta en su grupo. En el país africano, compartieron grupo con Nigeria, Corea del Sur y Grecia.

Nueve puntos de nueve posibles sumaron, en una hasta entonces impoluta participación argentina. En octavos, México, a quien ganaron por 3-1. Sin embargo, en cuartos se acabó lo que se daba cuando Alemania les goleó por 4-0. El 27 de julio de ese año, la AFA decidió no renovar a Maradona.

De ahí a ver mundo. Primero, con el AL Wasl, de los Emiratos Árabes Unidos. Ahí estuvo hasta 2012, cuando fue despedido por los malos resultados.

Cinco años más tarde, cogió las riendas del Al Fujairah, de la Segunda división del país árabe. Sin embargo, no logró el asenso y se marchó.

El siguiente destino fue el Dorados de Sinaloa de México. Con los aztecas peleó por el ascenso a Primera en asta dos ocasiones, pero en 2019 decidió dejarlo debido a sus dolencias en hombro y, sobre todo, rodillas.

Finalmente, Gimnasia. Maradona regresó a su país para entrenar tras su experiencia con la selección y en cada partido se vivía un auténtico homenaje a la figura de 'El Pelusa'. Porque, a pesar de que dijo que quería recuperarse, finalmente la llamada del fútbol tocó a su puerta en 2019 para entrenar en Argentina.

Su llegada no solo supuso la salvación de los argentinos en un posible descenso a Segunda, sino que gracias a él se incrementó y no precisamente poco su masa social.

Fue la última experiencia en los banquillos de un Maradona, legendario, mítico, auténtico y único Diego, que ha perdido la vida debido a un paro cardiaco a los 60 años.