El 1 de mayo de 2019 la vida de Iker Casillas cambió por completo. Mientras se entrenaba con el Oporto, el exportero del Real Madrid notó un pinchazo en su corazón y, tras someterse a diversas pruebas, le detectaron un infarto de miocardio.

Desde aquel momento su día a día dio un giro de 180 grados y tuvo que adaptar su rutina a una 'nueva normalidad' que implica dejar los esfuerzos físicos fuertes a un lado y primar la salud sobre el resto de las cosas.

Este miércoles, con motivo del Día Mundial del Corazón, "una fecha que nos recuerdan que estamos vivos", Casillas ha publicado una carta que le recuerda que "lo importante que es disfrutar y hacer que los nuestros disfruten de cada instante y, sobre todo, de cada latido".

El que fuera portero de la selección española en el Mundial logrado en Sudáfrica 2010 ha explicado a sus seguidores las causas de las patologías cardiacas: "Hábitos alejados de los excesos, el sedentarismo o la falta de descanso físico y mental".

 

A su vez, Iker ha recordado que "la enfermedad cardiovascular es la que más muertes provoca en todo el mundo", por lo que "la prevención es clave": "Hay que ser más activos a la hora de llevar una vida saludable y prevenir enfermedades cardiacas".

Por último, el exguardameta ha aprovechado para agradecer a todos los médicos que le han atendido desde que se le detectó su patología su labor.