Una de las principales motivaciones de la novedosa Superliga europea es el incremento en la retribución que la organización de la competición dará a sus participantes.

La Superliga arrancará con 3.500 millones de euros a repartir entre los 12 clubes fundadores más los tres que faltan por adherirse, equipos que tendrán asegurada su presencia edición tras edición.

Según 'The Times' y 'New York Times', el acuerdo alcanzado con JP Morgan pasaría a dar 400 millones de euros al campeón del torneo, casi cuatro veces más que lo que actualmente se premia: 120 millones.

A su vez, cada equipo tendría asegurados 350 millones de euros nada más que por participar, existiendo un fondo de solidaridad estimado de 10.000 'kilos'.

Con un control total sobre los derechos comerciales y audiovisuales para su explotación y mayor rendimiento económico, la organización -que aún no ha confirmado las cifras- espera casi triplicar el montante que se reparte actualmente en la Champions League (1.950 millones).

"Los pagos de solidaridad serán mayores que los actualmente generados por el sistema europeo de competición y se prevé que superen los 10.000 millones de euros a lo largo del periodo de compromiso de los clubes", reza parte del comunicado de la Superliga.

"Los clubes fundadores recibirán, en conjunto, un pago de una sola vez de 3.500 millones de euros dedicado únicamente a acometer planes de inversión en infraestructuras y compensar el impacto de la pandemia del COVID", añade el mismo.