La pasada madrugada del lunes fue una pesadilla para los jugadores y cuerpo técnico del Carabobo FC, equipo de la liga venezolana, que volvía de jugar frente al Deportivo Lara en la vigésimo tercera jornada de liga cuando su autocar fue tiroteado.

De Barquisimeto a Valencia, el autobús del equipo pasó por una de las zonas más peligrosas del país, según un informe del Observatorio Venezolano de Violencia.

Ese terreno se conforma por una red de carreteras "en malas condiciones" por los múltiples "huecos, desniveles e irregularidades en el pavimento, escaso alumbrado, maleza, árboles sin podar y poca presencia policial en resguardo de la seguridad".

Los delincuentes usan esa situación para aprovecharse de aquellos ciudadanos que tienen problemas en mitad de la ruta para formar el caos, lo mismo que intentaron cuando apareció la expedición de futbolistas.

 

En el comunicado oficial del club se apunta que "una grúa obstaculizaba" el paso del equipo. Forzados a detenerse, estuvieron varios minutos en tensión escuchando como varias balas impactaban con la carrocería del transporte.

Todos los integrantes salieron "ilesos de las amenazas antisociales" gracias también a la actuación de la policía, que apareció pronto para evitar males mayores.

"Gracias a la rápida reacción de los funcionarios adscritos a la Policía del estado Carabobo, quienes estaban escoltando a la representación de Carabobo FC, se logró persuadir la situación", aseguran desde el club en el comunicado.