Principio y fin del periplo del Real Madrid en la presente edición de la Copa del Rey. El conjunto blanco, que pareció apagado sobre el verde de El Collao, vio como la capacidad de resiliencia del Alcoyano, unida a su solidaridad y seriedad defensiva, lograba consumar una remontada épica.

Zidane apostó por un once plagado de rotaciones y con una defensa inédita en El Collao. Andriy Lunin y Víctor Chust debutaban en partido oficial con el Real Madrid, Odriozola, desaparecido en la gran mayoría de la temporada, ocupaba un carril derecho adueñado por Lucas Vázquez en ausencia de Carvajal, y Militao y Marcelo, ausentes en el último tramo de temporada, completaban la defensa.

Al filo del descanso, tras una primera parte en la que el conjunto blanco apenas inquietó la portería del Alcoyano, un balón al área de Marcelo terminó con un cabezazo de Militao al fondo de las mallas de José Juan, que a sus 41 años eclipsó las pocas arremetidas madridistas.

El paso por vestuarios pareció ser un anestesiante para el cuadro de la capital, que saltó al campo como si el pase de eliminatoria estuviera ya en su bolsillo.

A falta de 10 minutos para el final, y solo con el cambio de Benzema por Mariano materializado, un gol de Solbes en una jugada de estrategia del conjunto alicantino igualó las fuerzas en el marcador y mandó el encuentro a la prórroga.

En el alargado, con el Alcoyano jugando con el corazón -y con uno menos- ante un Real Madrid sin luz, un contraataque de libro terminó por consumar la remontada del elenco blanquiazul y la estrepitosa derrota del equipo blanco en su estreno en la competición.