Desde que saltase la noticia de la muerte de Diego Armando Maradona, se han reproducido múltiples homenajes en distintas partes del mundo para recordar al 'Pelusa' y darle el último 'adiós'.

Frente a la Casa Rosada de Buenos Aires, miles de aficionados se agolparon para poder acceder a la capilla ardiente del '10', derivando la espera en una ruptura del cordón de seguridad y en la invasión del edificio.

En el otro lado del charco, dos ciudades cobraron el protagonismo de la despedida 'del Diego': Nápoles y Barcelona. En concreto, en la Ciudad Condal, una de las comunidades con mayor incidencia del coronavirus, se reunieron cientos de personas en torno al Arco de Triunfo para homenajear al argentino.

 

Cánticos, bengalas, bufandas, camisetas, pancartas... todos los ingredientes de la 'liturgia' fueron pocos para recordar al campeón del mundo en 1986, aunque lo que precisamente no sobró fue la distancia de seguridad y las mascarillas.

En un contexto de pandemia, con las fiestas navideñas a la vuela de la esquina, una concentración de cientos de personas en un espacio en el que no se respetaron las medidas de seguridad puede conllevar un rebrote terrible para Cataluña.