Debajo de unos pinos de La Peñota se encontró el cuerpo de Blanca Fernández Ochoa, a unos 1.700 metros de altura. Fue una perra de un sargento de la Guardia Civil fuera de servicio la que llegó hasta él: a la altura del Collado del Rey se apartó del camino y llegó hasta el cadáver.

En la inspección ocular no había signos evidentes de una caída accidental, ni heridas, ni traumatismos. La mochila que llevaba ayudó en su reconocimiento porque dentro se encontraba el ticket de compra del Hipercor que realizó el día 24.

Según ha podido saber el jefe de Investigación de laSexta, Manu Marlasca, en el interior de esa mochila había algunos fármacos que habitualmente tomaba la fallecida. No llevaba ropa para pasar varios días en la montaña, ni provisiones, ni víveres, ni saco de dormir, ni chubasquero.

Este viernes se conocerá el informe preliminar de la autopsia pero habrá que esperar al definitivo con las pruebas toxicológicas y de patólogos para determinar cómo murió la deportista.

Uno de los vecinos de Cercedilla asegura que se encontró con Blanca en el monolito dedicado a su hermano Francisco Fernández Ochoa el pasado día 23: "La vi donde el monolito de su hermano y estuvimos hablando de La Peñota".

Las condolencias han llegado este jueves desde el Ministerio del Interior, que ha querido reconocer la labor delos equipos de emergencia. Varios miembros de la familia se han acercado durante el día al Anatómico Forense donde el cuerpo de Blanca podría permanecer hasta el sábado.