Kevin Durant fue, estando sano y sin estar lesionado, suplente por primera vez en toda su carrera tras 866 partidos en la NBA. El motivo, que llegó tarde al encuentor que los Nets jugaron ante los Raptors y que acabó con victoria de los vencedores del anillo en 2019.

Todo fue por los protocolos sanitarios para prevenir el coronavirus, algo que está claro que ha cambiado, está cambiando y seguirá transformando el mundo del deporte. El de Brooklyn tuvo que cumplir con los protocolos sanitarios después de estar en contacto con alguien cuya prueba era no concluyente.

Él, sin embargo, dio negativo en tres PCR y eso le permitió ingresar al encuentro... hasta el tercer cuarto, en cuanto se supo que la prueba no concluyente de su contacto dio positivo.

En ese instante se le obligó a salir de la cancha dando lugar a una surrealista situación con un cabreadísimo Durant en redes sociales.

"Déjame libre. Los aficionados no son tontos", dijo el de los Nets en su Twitter.

 

Sin duda otra cosa más que sumar a la polémica que hay ya con respecto al propio All Star de la NBA, pues los jugadores no están precisamente contentos.

Además, tampoco se va a librar de la polémica el haber dejado a Durant saltar a la pista sin saber si su contacto era positivo o no.

Durant no podrá viajar a Philadelphia para jugar ante los Nets, y es una baja más que sensible para un equipo de Brooklyn que perdió contra los Raptors.

La NBA ha dejado claro que, aunque tengas pruebas negativas en tus PCR, si has estado en contacto con un positivo se ha de guardar cuarentena.