Los Ángeles Lakers regresaban a su feudo casi una semana después del fatídico accidente que acabó con la vida de Kobe Bryant. Antes del inicio del encuentro, se brindó un sentido homenaje al eterno '8' y '23' en un Staples Center abarrotado con 19.000 personas.

Entre la variedad de actos que se realizaron en memoria de Kobe, entre el respetable, destacó el emotivo discurso que realizó LeBron James recordando a su "hermano mayor". Al iniciar sus palabras, James también quiso hacer alusión a Gianna, hija de Kobe, y a las ocho personas más que fallecieron en el fatal accidente.

"Antes de comenzar, quiero reconocer a todas las vidas que se perdieron el pasado domingo. Ahora, tengo algo que había escrito, me dijeron que viniera a decir algunas palabras, pero si leo esto me voy a quedar corto y no voy a expresarme de corazón", espetó LeBron en el arranque del discurso.

Con los ojos empapados en lágrimas, el '23' de los Lakers quiso resaltar la importancia de la familia en las buenas, pero sobre todo en las malas situaciones de la vida: "Lo primero que viene a mi mente es mi familia, es la familia en general porque miro alrededor de la arena y todos estamos tristes y lo primero que debes de hacer cuando pasas por algo como esto es ir al hombro de algún familiar, el domingo entendí lo que significa la palabra familia y es lo que he visto con todo el mundo aquí".

"En algún momento dado tendremos el funeral de Kobe pero ahora quiero celebrar, celebrar 20 años de carrera, de sudor, magulladuras, de exigir tu cuerpo al máximo en incontables horas, de determinación por llegar lo más alto posible, de servir de inspiración... y eso es lo que vamos a celebrar. Esta noche es una celebración antes de jugar", afirmó, a la vez que el respetable rompía de emoción en recuerdo a la leyenda de los Lakers.

 

LeBron resaltó la importancia que tuvo Kobe en sus inicios en la NBA y la incansable lucha que ambos tuvieron en la cancha: "Kobe fue como un hermano para mí desde que yo estaba en la secundaria, cuando llegué a la NBA a los 18 años. Todas las batallas que tuvimos... ambos compartimos la misma determinación y compartimos siempre las ganas de ganar".

"Esta noche celebramos al niño que vino aquí a los 18 años, se retiró a los 38 y probablemente se ha convertido en el mejor padre que hemos visto en los últimos tres años", entonó James, mientras el Staples Center rompía en aplausos y lágrimas.