El Barcelona ha conquistado la Copa del Rey de baloncesto tras vencer al Real Madrid. Los culés fraguaron su victoria en un primer tiempo brutal que hizo que la remontada blanca, o más bien el intento de remontada blanca, fuera estéril.

De entre todos los jugadores, hubo uno que vivió la celebración con gran emoción. Fue Álex Abrines, culé, que no pudo contener las lágrimas tras el partido.

"Hace poco que mi abuelo se fue al cielo. Estaría muy orgulloso de mí. Quiero dedicarle esta Copa, es suya", dijo después del encuentro.

 

Abrines, que volvió al Barça en el verano de 2019, cerró el partido con 8 puntos, 2 rebotes y un 9 de valoración.

La gran estrella del partido fue Higgins, que anotó 20 puntos y fue fundamental para evitar la reacción blanca en el último cuarto.

Además, Calathes, Mirotic y Davies destacaron en la trabajada victoria del Barça sobre el Real Madrid.

En los blancos destaca, en el aspecto negativo, el -11 de valoración de Jaycee Carroll.