Si la ceremonía de introducción al Hall of Fame, con Pau Gasol presente en la sala, fue ya de por sí muy emocionante, la gala de la noche de este sábado pone el vello de punta a cualquiera.

Vanessa Bryant, acompañada de Michael Jordan, se subió al atril para dar un discurso que mezcló sentimientos, cariño y agradecimiento a partes iguales.

La viuda del mítico exjugador de Los Angeles Lakers recordó la figura de la 'Mamba', destacando su carácter alegre y generoso, además de la ambición que guiaba su día a día.

Discurso completo en castellano:

En el pasado mes de febrero llamé a Michael y le pregunté si introduciría a Kobe en esta noche. El aceptó. Gracias por estar aquí Michael. Con lo que te admiraba, esto significaría demasiado para él.

Nunca alabé demasiado a mi esposo en público porque sentía que ya tenía demasiados elogios de los fans alrededor del mundo y alguien tenía que devolverlo a la realidad. Ahora estoy segura de que se está riendo en el cielo porque estoy a punto de elogiarlo en público por todos sus logros. Puedo verlo ahora con los brazos cruzados y una sonrisa pensando 'tuviste que hacer esto'. Todavía sigue ganando.

 

Me gustaría que mi esposo estuviese aquí para aceptar este increíble premio, él y Gigi merecen estar aquí. Gigi hubiera estado tan orgullosa de ver a su padre ingresar al Salón de la Fama. Y sé que Kobe tenía muchas ganas de llegar a esto. Él le pidió al Salón de la Fama que agreguen un último ticket para Capri, él estaba tan feliz.

No solía hablar sobre sus futuros premios, pero mencionó a este una semana antes de que él y Gigi fallezcan. Estábamos en la cocina y tuvimos una conversación sobre que sus padres vengan a esta noche. Yo los invité para agradecerles por criar a una de las personas más increíbles de este mundo. Pam y Joe, gracias por criar a Kobe para que sea excepcional, gracias a toda la familia de Kobe. Sharia, te amo.

Nunca más habrá alguien como Kobe, Kobe fue alguien único, especial, humilde (fuera de la cancha), pero más grande que la vida misma. A todos nuestros amigos y familia presentes esta noche, gracias. La lista es larga, pero su amor se agradece. Si mi esposo estuviera aquí esta noche, él tendría una larga lista de gente a agradecer, gente que lo inspiró y lo llevó a estar en el Salón de la Fama. Familia, amigos, mentores, los Lakers, compañeros y oponentes. Esta es una de las partes difíciles de no tenerlo. Con el riesgo de olvidarme de alguien, solamente puedo decir gracias a todos esos que lo ayudaron, ustedes saben quienes son, les agradezco por él.

No tengo un discurso preparado para él porque el ganaba con cada discurso. Era inteligente, elocuente y dotado con muchas habilidades, incluido el hablar en público. Sin embargo, se que le agradecería a todos los que lo ayudaron, incluyendo a los que dudaron de él y a los que trabajaron contra él hasta que pudo llegar a sus objetivos. Él le agradecería a todos los que lo motivaron, después de todo les demostró que estaban equivocados.

Todos los atletas del Salón de la Fama comparten el hecho de haber tenido que sacrificarse en sus vidas para dedicarle más tiempo a su trabajo. Lleva mucha dedicación, sabiendo que nadie puede hacer algo por su éxito. Las estadísticas de Kobe hablan por si solas. Él estaba en un nivel diferente, nunca tomaba atajos en el baloncesto, trabajaba en su juego, jugaba a través de todos los problemas físicos como cirugías, intoxicaciones, una nariz rota o un dedo roto o gripe. Aprendió a usar la mano izquierda para jugar el resto de la temporada mientras su dedo se curaba.

Incluso encestó dos tiros libres con un tendón de Aquiles roto y se fue caminando al vestuario. Nunca olvidaré como me miró cuando se fue al vestuario en ese partido. Sabía que estaba mal. La gente lo ovacionaba y yo le aseguraba a mis hijas que su padre estaría bien como con cualquier otra lesión. Pero cuando se fue al túnel no hubo un beso hacia mi lado. Podía ver la preocupación en su cara. La lesión fue grande, pero su regreso de ella fue mayor.

La gente no sabe esto, pero una de las razones por las que él jugaba a pesar de las lesiones y el dolor es que él decía que recordaba ser un pequeño chico sentado en la tribuna con su padre viendo a sus jugadores favoritos. Él podía recordar su entusiasmo y felicidad por ser afortunado de tener un asiento en el estadio. Kobe no quería decepcionar a sus fanáticos, especialmente a los que van más arriba en las tribunas, los chicos con el mismo entusiasmo que él alguna vez tuvo.

Recuerdo preguntarle porque no podía descansar en un partido si algo le dolía. Me dijo: '¿Y qué pasa con los fanáticos que pueden verme solamente esta vez?' Él nunca se olvidaba de sus fans. Si pudiera, habría jugado cada minuto de cada partido, los amaba tanto a todos ustedes.

Kobe tuvo muchos logros: fue cinco veces campeón de la NBA, cinco veces autor best-seller del New York Times, 18 veces All-Star, MVP y dos veces MVP de las Finales, bicampeón olímpico, primer atleta profesional en ganar un Oscar. La lista sigue, pero su premio más celebrado fue haber sido el mejor padre de niñas.

Usualmente la gente piensa en los que los ayudaron a llegar hasta aquí, pero como no tengo la lista específica de mi esposo, quiero agradecerle a él. Él hizo el trabajo, el rompió esos récords y él inspiró a la gente a ser exitosa.

Quiero agradecerle por encontrar tiempo para ser no solamente un gran atleta y un emprendedor visionario pero también para ser un increíble hombre de familia. Querido Kobe, gracias por ser el mejor padre y esposo que pudiste ser, gracias por crecer y aprender de tus errores, por siempre tratar de ser mejor, por nunca dejarnos, por todo tu trabajo duro, por nuestra familia, nuestras hijas Natalia, Gianna, Bianca y Capri. Por trabajar incansablemente para darnos todo y por tener una vida increíble juntos. Por despertarte a las cuatro de la mañana para entrenar, regresar a casa para darme el buen día y llevar a las niñas al colegio solamente para volver a practicar, regresar a casa e ir a buscarlas siempre que podías. Por nunca perderte un cumpleaños, un show del colegio o cualquier partido de nuestras hijas que tu calendario permitía. Por poner a la familia primero. Por poner tanta alegría en nuestras vidas y en la gente alrededor del mundo.

Gracias por inspirarnos a ser mejor que el día anterior. Por enseñarnos a mi y a todos a poner la alegría de otra persona por sobre la nuestra. Por ser generoso y tener un corazón de oro. Por nunca tomarte a ti mismo muy en serio. Por tu sentido del humor. Por tu ingenio. Por nunca decirme que no y casi siempre dejarme hacer lo que quería. Por ser paciente, por dejarme pinchar tu burbuja cada vez que podía. Por ser el Mickey de mi Minnie. Gracias por amarme. En cada vida te elijo.

A mis hijas, Natalia y Gianna, gracias por sacrificar tanto tiempo sin su padre para que él se pueda enfocar en ser el mejor en todo lo que hacía. Bianca y Capri, estoy muy feliz de que puedan estar aquí esta noche para ver esto. Papá era increíble y las amaba tanto.

Felicitaciones bebé, todo su sacrificio y trabajo duro valió la pena. Una vez me contó: «si vas a apostar en algo, apuesta por ti mismo». Estoy contenta de que hayas apostado en ti mismo, sobrepasaste toda expectativa. Lo hiciste, estas en el Salón de la Fama, no eres solamente un MVP, eres uno de los mejores de la historia. Estoy tan orgullosa de ti. Te amaré por siempre y para siempre. Kobe. Bean. Bryant.