No hay duda de que LeBron James es y será uno de los mejores jugadores de la historia de la NBA. Su nombre quedará grabado al de otros muchos jugadores que ya son parte del 'Salón de la Fama' de la liga, y para ello se necesita tener unos números que el jugador de Los Ángeles Lakers no solo alcanza, sino que supera con creces.

Ha conseguido el anillo en cuatro ocasiones, las mismas veces que ha sido nombrado mejor jugador del año y de las finales; ha sido 17 veces seleccionado para disputar el 'All Star Weekend' y ha sido tres veces MVP del partido; dos oros y un bronce olímpico, 'rookie' del año en su temporada de estreno y mil récords con los que se necesitarían horas de análisis.

Sin duda, lo que mejor se le da es llegar lejos en la postemporada. Desde la temporada 2005/2006, James no se ha perdido más que una edición de los Playoffs, habiendo estado en tres franquicias diferentes a lo largo de su carrera.

Ha llevado tantas veces a sus equipos a la lucha por el anillo que ya suma 266 partidos de Playoffs, llegando a batir a la mitad de las franquicias de la liga en apariciones desde que 2003, cuando debutó.

Sin embargo, para algunos aún le siguen quedando retos por superar y con los que convertirse en el mejor de todos los tiempos. Según su buen amigo Shaquille O'Neal, no habrá dudas cuando se convierta en el máximo anotador de todos los tiempos.

"No me gusta hablar de esto porque conozco a todos los que están involucrados en el debate, pero creo que está en la mente de LeBron superar a Kareem Abdul-Jabbar como mejor anotador de la historia en la NBA", dice Shaq.

 

Y es que no se encuentra muy lejos. Ahora mismo es el tercero con más puntos, con 35.367 puntos, algo más de 3.000 puntos menos que los que consiguió en su carrera el mítico pívot también de los angelinos.

Teniendo el cuenta el promedio que lleva James, eso podría darse con dos temporadas más al nivel que acostumbra 'El Rey'. Esta campaña anotó 1.126 puntos habiendo jugando solo 46 partidos de los 82 que suele tener una temporada regular normal. Una vez llegue a ese récord, "entonces nos cerrará la boca a todos", como apunta O'Neal.