Las protestas de los corredores veteranos por la "desnaturalización" de los encierros comenzaron antes del quinto encierro de San Fermín, cuando decenas de mozos se sentaron en varias zonas del recorrido en una protesta que, por el momento, no ha conseguido ser masiva y que puede observarse en el vídeo que ofrecemos a continuación:

Y es que los toros ya no son los primeros en llegar a la plaza. Algo que denuncian los corredores de encierros, que aseguran que han cambiado mucho en los últimos años: "Es un clamor que el encierro actual esta totalmente adulterado", apuntan.

Por ello, los corredores más veteranos han querido organizar una sentada de tres minutos antes de cada encierro a modo de protesta por "desnaturalizarlo". El escrito difundido por el colectivo en redes sociales aprecia que "las quejas entre los corredores son unánimes", ya que, dicen, "para los que hemos conocido otro encierro donde los toros se podían correr, ponían emoción y hacían de este acto algo único e impredecible, lo vivido estos últimos años nos resulta una farsa y un engaño".

"Basta de bueyes entrenados y ocupando el espacio del toro , basta de toros con un entrenamiento condicionado a ir en manada", prosigue el documento, que insta a una sentada de tres minutos "cada uno desde su sitio" antes de comenzar a correr: "Debemos de exponer la queja unánime que existe entre los corredores y los seguidores de los encierros de San Fermín porque sino el encierro dejara de tener interés, será un mero trámite y no el acto central de cada día".

"Si no hacemos nada, este será el encierro que dejaremos a nuestros hijos y poco a poco desaparecerá", apuntan, para lo que lanzan un mensaje final: "Tenemos algo único, defendámoslo".

 

El vídeo que sucede a estas líneas sirve para comparar un encierro de San Fermín en 1992 -hace 27 años- con uno del presente año 2019. Las imágenes son clara muestra de los cambios en las carreras en Pamplona en busca de encierros más limpios, más rápidos y más controlados, pero también más criticados por parte de los corredores que claman contra unos encierros -a su entender- "adulterados y desnaturalizados":