Salman Rushdie ha sido desconectado del ventilador y ha podido volver a hablar tras el apuñalamiento que sufrió el pasado viernes cuando se disponía a ofrecer una presentación en el estado de Nueva York. Su agente, Andrew Wylie, confirmaba la noticia a medios estadounidenses, después de señalar que el escritor podría perder un ojo.

Posgteriormente, el hijo del autor, Zafar Rushdie, ha hecho público un comunicado en el que detalla que su padre continúa en estado crítico en el hospital recibiendo tratamiento, aunque manifiesta el alivio de la familia después de que la víspera se le retirase el ventilador y el oxígeno y pudiera decir unas palabras.

A pesar de que sus heridas son graves, añade la nota, el sentido del humor "luchador y desafiante" de Rushdie "permanece intacto".

La familia también ha querido expresar su agradecimiento a los miembros del público de la conferencia donde el novelista fue atacado que salieron en su defensa y le prestaron primeros auxilios, así como a los policías y médicos y a aquellos que han expresado su apoyo a Rushdie. "Pedimos paciencia y privacidad mientras la familia se reúne a su lado para apoyarle y ayudarle en estos momentos", concluye.

El agresor se declara inocente

El hombre acusado de apuñalarle, Hadi Matar, un joven de 24 años de Nueva Jersey, se declaraba inocente horas antes de los cargos de intento de asesinato y agresión.

Rushdie, que durante años vivió en la semiclandestinidad debido a las amenazas de muerte contra él por su libro 'Los versos satánicos', aunque en los últimos años llevaba una vida bastante normal, continúa en el hospital de Pensilvania al que fue transportado en helicóptero tras la agresión.