'Les Misérables', ópera prima de Ladj Ly, fue distinguida este viernes como la mejor película en la última edición de los premios César del cine francés, que, pese a la polémica, ensalzaron a Roman Polanski como mejor director por 'J'accuse'.

Las dos cintas estaban empatadas con doce nominaciones cada una y la de Polanski, que no acudió a la gala, estaba en el punto de mira después de que asociaciones feministas y otras voces se manifestaran en contra del reconocimiento otorgado con tantas candidaturas al cineasta, acusado de violación.

Críticas a Polanski

Polanski fue el protagonista de la noche, pese a su ausencia. "¿Qué hacemos con Popol? Sabéis bien de quién hablo. ¿Aplaudimos o no? (...) Vamos a tener doce problemas esta noche", dijo al inicio la presentadora, Florence Foresti, en referencia implícita a él y a sus nominaciones.

La respuesta estuvo dividida: una decena de personas abandonó la sala en cuanto resultó ganador. Entre ellas, Adèle Haenel, nominada a mejor actriz por 'Portrait de la jeune fille en feu', y su directora, Céline Sciamma, al grito de '¡Qué vergüenza!'.

Haenel, que ha denunciado por acoso sexual al cineasta Christophe Ruggia, indicó hace días que "premiarle sería escupir a la cara de todas las víctimas" porque supondría "decir que no pasa nada por violar a mujeres".

Polanski, del que no se leyó un mensaje en su nombre, no se había personado para "proteger" a su familia. Aunque, según apuntó, esto le fuera a impedir "hacer frente a un autoproclamado tribunal de la opinión pública, dispuesto a pisotear los principios del Estado de derecho para que lo irracional triunfe de nuevo".

Las menciones o críticas a Polanski en la ceremonia fueron más o menos evidentes y en boca, casi siempre. de los presentadores: Foresti dijo al introducir el filme que éste hablaba sobre "la pedofilia en los años 70", mientras que el actor Jean-Pierre Darroussin fingió atragantarse al citar su nombre como ganador a la mejor adaptación.

Sus doce nominaciones llegaban a la gala precedidas del fuerte rechazo de organizaciones como 'Osez le Féminisme', que este viernes se manifestaron frente a la Sala Pleyel con carteles en los que acusaban a Polanski de violador, al cine de culpable y al público de cómplice.

El propio ministro francés de Cultura, Frank Riester, señaló hoy que aunque había que separar "las obras y los artistas", premiarle como mejor director sería un "mal símbolo ante la necesaria toma de conciencia en la lucha contra la violencia machista".

El caso ensombreció al resto de ganadores. Roschdy Zem fue elegido como mejor actor por 'Roubaix, une lumière', de Arnaud Desplechin, y Anaïs Demoustier como mejor actriz por 'Alice et le maire', de Nicolas Pariser.

Destacó además 'Belle Époque', de Nicolas Bedos, por el mejor guión original, mejor decorado y actriz secundaria (Fanny Ardant), mientras que Swann Arlaud fue el mejor actor secundario por 'Grâce à Dieu', de François Ozon, y la surcoreana 'Parasite', de Bong Joon-Ho, se impuso como mejor filme extranjero, por encima, entre otras, de la española 'Dolor y Gloria', de Pedro Almodóvar.