Matías afina su violín, fabricado de una lata de pintura y una olla, como la viola de Analía o la flauta de Yanina, porque, para ellos, nada es basura. "Esto sale del vertedero que la gente tira", explica Matías.

La orquesta de instrumentos reciclados de Cateura en Paraguay demuestra que no solo se puede hacer música con un tenedor, una radiografía o una lata, demuestra que todos tenemos una segunda oportunidad. "La idea surgió hace 12 años y sirvió para iniciar un proceso de inclusión social a través de la música", explica el director de la orquesta de Instrumentos Reciclados, Fabio Chávez.

Porque los chicos que han llenado el Teatro Real de Madrid, con visita de la Reina Sofía incluida, viven cerca de un vertedero de basura en un barrio marginal paraguayo. "Es la primera vez que me subía en un avión y la primera vez que viajo", comenta Analía.

Obtienen becas, aprenden solfeo y salen de la pobreza. "Es bonito, sobre todo, porque significa dignificar a estos chicos, dignificar la música y, por supuesto, también el reciclaje", señala Nieves Rey, la directora de Comunicación de Ecoembes. El mundo, dicen, les manda basura, y ellos devuelven música.