En agosto de 1944, Edward Hopper salió a navegar con dos amigos y tanto impresionaron aquellas vistas al pintor, que pasó el resto del verano trabajando en una obra. Se aloja en el Museo Thyssen, donde otros 'veraneantes', sin gorra ni traje de baño, pasan también el estío.

Las costas de Normandía, pintadas por el maestro Boudin, acaparan parte del protagonismo de la exposición 'Monet Boudin': "El mar era considerado como un lugar de peligro pero a mediados y finales del siglo XVIII, el mar se convierte también en un elemento terapéutico", explica Juan Ángel López, comisario de la exposición 'Monet Boudin'.

Corría el verano de 1870 y Monet retrataba en una playa francesa a su esposa Camille. En sus cuadros se pueden ver impregnados restos de arena. Y otro verano, más frío, pasaron las mujeres retratadas por Pechstain en el Báltico tras la Primera Guerra Mundial.

A todo color, Robert Capa nos muestra a un Pablo Piccaso jugando con su hijo en el agua o a una bellísima Ava Gardner en mitad de un rodaje en el tórrido verano del 54 en Italia.

El verano también se siente en la Casa de Sorolla, en las playas que pintó. Hay muchas maneras de sobrevivir al verano: en la orilla del mar, en el jardín al fresco... o en los museos a resguardo del calor.