La televisión había vuelto a mostrar su cara más visible en los últimos meses. Un mezcla de caos, personalidad arrolladora y personaje entrañable, que también mostraba su vulnerabilidad, hizo las delicias de los espectadores de la última edición de Masterchef Celebrity. La presencia de Verónica Forqué fue una fuerza que protagonizó lo mejor y lo peor de este programa.

Hoy ha sido hallada muerta en su domicilio en Madrid. Pero más allá del personaje televisivo está la gran trayectoria profesional de una de las mayores actrices españolas.

Verónica Forqué nos deja con 66 años. Nació en Madrid en 1955, hija de un actor y director y de una escritora. Empezó a estudiar la carrera de Psicología, pero poco después la dejó para centrarse en sus estudios de Arte Dramático.

Empezó a trabajar como actriz siendo una adolescente, en discretos papeles en películas e su padre y también en teatro, pero fue a principios de los 80 cuando se reveló como una gran actriz de comedia gracias a ¿Qué he hecho yo para merecer esto?, de Almodóvar (1984), y Sé infiel y no mires con quien, de Fernando Trueba (1985).

Con Trueba precisamente lograba sólo un año después su primer Goya como actriz de reparto en El año de las luces. Siguió haciendo comedia con éxito en Bajarse al moro y La vida alegre. Esta última le valía su primer Goya como actriz protagonista en 1987 y en la misma gala su segundo Goya como actriz de reparto por Moros y cristianos, de Luis García Berlanga.

En los 90 destacan títulos como Salsa rosa o ¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?. Y en 1993 le llegó un cuarto Goya por su papel protagonista en Kika, de Almodóvar. En esa época también participó en varias películas dirigidas por su marido, el director Manuel Iborra (Orquesta Club Virginia, en 1992, El tiempo de la felicidad, en 1997 y Pepe Guindo y Clara y Elena en 1999).

Tremendamente prolífica, su carrera también se desarrolló en paralelo en la televisión con papeles en series como Ramón y Cajal (1982), Bajarse al moro (1987), Platos rotos (1988), Eva y Adán, agencia matrimonial, (1991), o Pepa y Pepe (1995), donde compartía protagonismo con Tito Valverde.

También al teatro llevó Bajarse al moro o Doña Rosita la soltera y ¡Ay Carmela!. Y no sólo como actriz sino también fue directora escénica de dos obras: La tentación vive arriba (2000), y Adulterios (2008), basada en la obra de Woody Allen.

Además de los cuatro premios Goya, obtuvo la Espiga de Oro del Festival de Valladolid de 2014 y el Premio Málaga en 2005.

Combativa y declaradamente feminista, Verónica Forqué se casó en 1981 con el director de cine Manuel Iborra, con quien tiene una hija, María Clara. El matrimonio se separó en 2014 y ese mismo año falleció su hermano, Álvaró Forqué, director de cine, al que estaba muy unida.

No le ha importada desvelar en varias entrevistas que en 2015 sufrió una profunda depresión con la que perdió 10 kilos y que superó gracias a la ayuda de profesionales.

La noticia de su muerte ha sacudido al mundo de la cultura. Según ha confirmado el Summa 112 a laSexta, la actriz se habría suicidado en su vivienda y los sanitarios que se han desplazado al lugar solo han podido confirmar su fallecimiento.