Holverson, un joven exitoso y empresario de Estados Unidos, viajaba con su esposa en el Titanic. En una de sus cartas, dirigida a su madre, describe a la perfección cómo era el barco: con sus grandes comedores y "gente de todo tipo". En palabras del desafortunado pasajero, "el barco es de un tamaño gigante, equipado como un hotel palaciego".

Entre ellos, cuenta, se encontraba John Jacob Astor, un millonario de esa época. Al mismo se refiere Holverson como "la persona más rica del mundo del momento", y añade: "Se ve como cualquier otro ser humano aunque tiene millones de dinero" y "se sienta fuera, en la cubierta, con el resto de nosotros".

El pasajero también informa a su madre en la misiva del movimiento del barco rumbo a su destino. "Si todo sale bien, llegaremos a Nueva York el miércoles AM".

Esta carta ha sido subastada en la casa de subastas 'Henry & Son', especializada en objetos de interés del Titanic. Esta casa catalogó la carta como "la más importante que se haya subastado". La carta está fechada en el día anterior a la catástrofe del Titanic, lo que da a la carta aún más valor.

El membrete sigue en perfecto estado. Se puede ver cómo el papel ha sufrido el deterioro de las aguas del Atlántico, aunque aún se pueden leer sus frases de forma clara. Holverson viajaba con su mujer. Ella sobrevivió al hundimiento y fue quien encontró la carta en la cartera de su marido cuando su cuerpo fue rescatado del mar.

La carta fue entregada finalmente a su madre y se habla de ella como la única carta escrita a bordo de una de las víctimas del Titanic. De esta forma, un nuevo objeto de peculiar valor se une a la extensa colección de que se ha podido rescatar del Titanic y que han sido subastado a precios muy altos.

Entre ellos, cabe destacar un menú del barco que fue comprado por 377 millones de euros; un tiquet VIP para el lanzamiento del Titanic en Belfast, en mayo de 1911, que se vendió por 172 millones; y una queja ante una compañía de seguros, en la que se describía cómo el oficial del barco de más alto rango que sobrevivió a la tragedia había tratado de restarle importancia al accidente; se subastó por 38 millones.