"Sin cultura no hay futuro" y "Devuélvenos el arte, Jean". Son los dos mensajes que llevaba a la espalda y en su torso la actriz Corinne Masiero en la gala de los premios César del cine francés. Masiero llegó al escenario vestida con un disfraz de un burro ensangrentado, un traje que se quitó para hacer ver sus mensajes reivindicativos.

"Ahora estamos así, todos desnudos", dijo durante su discurso, dirigido al ministro de Cultura, Jean Castex. Quizás de manera no tan gráfica como Masiero, pero ese tono crítico fue generalizado en una gala en la que también se escuchó a Marina Foïs decir: "Hemos cerrado los cines y los teatros y prohibido los conciertos para abrir las iglesias porque somos un país laico".

Esta gala estaba llamada a ser el inicio de una nueva era en la industria francesa tras las numerosas polémicas del año pasado, desde las quejas por ensalzar a Roman Polanski como mejor director por 'J'accuse' pese a estar denunciado por violación hasta las críticas por falta de transparencia y de paridad en la Academia.

Tras la dimisión de su anterior dirección en febrero de 2020, el pasado septiembre la institución puso al frente a Véronique Ayla, antigua presidenta de la cadena Arte, y al director Éric Toledano, conocido por largometrajes como 'Intocable'. Y en noviembre cumplió su promesa de renovar sus estatutos para ser paritaria con una nueva asamblea general de 82 hombres y 82 mujeres y se separó de sus 18 "miembros históricos", estatuto del que, por sus premios, se beneficiaba entre otros Polanski.

Aunque la violencia sexual no estuvo totalmente ausente de la ceremonia. "Sabed que si este año estáis 100 en una sala de 2.000 no tiene nada que ver con el COVID. Es que nos hemos quedado solo con los que estamos seguros que nunca tendrán un 'Balance ton porc'", dijo el humorista Fary en referencia al movimiento de denuncia con el que fue conocido en Francia el #MeToo.

En la gala, 'Adieu les cons', de Albert Dupontel, se impuso con siete estatuillas. Se trata de una comedia sobre una mujer de 43 años que, cuando descubre que está enferma, parte en busca del hijo que se vio obligada a abandonar a los 15. La cinta consiguió los premios a mejor película, director, actor secundario (Nicolas Marié), guion original, fotografía y decorado, y se llevó además el premio de los estudiantes.

La selección de este año era limitada porque solo podían competir las películas estrenadas en 2020, y dejó con las manos vacías a otra de las principales competidoras, 'Été 85' (Verano del 85), de François Ozon, que optaba a 12. También sin premio se quedó el español Jonás Trueba, nominado a mejor película extranjera por 'La virgen de agosto' y derrotado por el danés Thomas Vinterberg por 'Another round' (Otra ronda), mientras que la producción hispano-francesa 'Josep', de Aurel, destacó como mejor largometraje de animación.

Laure Calamy como mejor actriz por 'Antoinette dans les Cévennes' (Vacaciones contigo... y tu mujer), y Sami Bouajila como mejor actor por 'Un fils' fueron otros de los vencedores de una noche donde la favorita, 'Les choses qu'on dit, les choses qu'on fait' (Las cosas que decimos, las cosas que hacemos), con 13 nominaciones, solo vio recompensada a su actriz secundaria, Émilie Dequenne. Sorprendió además 'Adolescentes', de Sébastien Lifshitz y premio al mejor documental, sonido y montaje.