Cirujanos brasileños han conseguido separar con éxito a dos hermanos siameses de tres años unidos por la cabeza. Han hecho falta siete cirugías, la última de 27 horas, y más de 100 profesionales médicos.

Los hermanos compartían un 15% del cerebro y una vena principal encargada de llevar la sangre de vuelta al corazón. El caso de Arthur y Bernardo es muy raro y grave, por lo que pocos médicos se atrevían siquiera a diagnosticar una solución.

"Estaban dentro de la clasificación mas grave, mas difícil y con más riesgo de muerte para los dos", asegura Gabriel Mufarrej, neurocirujano del Instituto Estatal del Cerebro Paulo Niemeyer de Brasil.

Pasaron más de tres años hospitalizados y aunque las posibilidades eran bajas el equipo de más de 100 médicos estaba decidido. "Cuando tienes un 1% de posibilidades, tienes 99% de fe", apunta Mufarrej.

Los médicos del hospital brasileño decidieron ponerse en contacto con un especialista inglés, el mejor y con más experiencia en estas cirugías. En total fueron siete las intervenciones necesarias, donde sólo en los dos últimos procedimientos finales precisaron un total de 33 horas.

Tras la división fueron necesarias otras ocho horas de reconstrucción craneal: "Hubo silencio en el quirófano y la emoción se apoderó. Fue muy difícil pero muy feliz".

Un proceso de casi cuatro años con el mejor final, donde la medicina y los avances nos vuelven a sorprender para dar una nueva vida a estos dos pequeños.