La multinacional de hemoderivados Grifols iniciará un ensayo clínico con un nuevo fármaco que podría proporcionar inmunidad inmediata contra la COVID-19 tras la exposición al coronavirus.

Se trata de una inmunoglobulina anti-SARS-CoV-2 (el virus causante de la COVID-19) de administración subcutánea, que se podría usar para proteger a personas mayores y sanitarios, así como a pacientes inmunodeficientes en los que la vacunación esté contraindicada.

Según ha informado la empresa, dicho tratamiento se podría administrar en centros de atención primaria después de que el paciente dé positivo, evitando así los ingresos hospitalarios por la progresión de la enfermedad y complementando a la vacuna en la fase temprana tras la vacunación. Asimismo, podría ayudar a contener brotes en lugares donde no se haya iniciado la vacunación o no se haya completado.

La compañía iniciará este nuevo ensayo clínico en España para evaluar la seguridad y eficacia del nuevo medicamento, que tiene como base la inmunoglobulina Gamunex-C y contiene anticuerpos policlonales obtenidos de donantes de plasma que han superado la enfermedad.

El estudio, liderado por los investigadores Oriol Mitjà y Bonaventura Clotet, del Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona, comenzará previsiblemente en febrero y los primeros resultados podrían conocerse en primavera. En él participarán unas 800 personas asintomáticas que no obstante hayan dado positivo en la prueba de coronavirus.

Según Grifols, la citada inmunoglobulina Gamunex-C ha demostrado seguridad y eficacia en la prevención de diversas enfermedades infecciosas en pacientes inmunodeficientes y se utiliza desde hace más de 15 años.

"Este tratamiento con las inmunoglobulinas como base proporcionaría una combinación de anticuerpos policlonales que, frente a los monoclonales, presentan una mayor diversidad que podría mejorar la capacidad de protección frente al virus", indica el doctor Mitjà.

Por su parte, el director médico de Grifols, el doctor Antonio Páez, destaca que "su facilidad de conservación en nevera y la administración subcutánea favorecerían la distribución y utilización de esta potencial terapia, que podría administrarse en cualquier consultorio médico, evitando la visita a un centro hospitalario".