La farmacéutica AstraZeneca y la Universidad de Oxford han anunciado este lunes que su vacuna experimental contra el coronavirus muestra una eficacia media del 70,4%, según datos preliminares de los ensayos clínicos. No obstante, el laboratorio y la universidad británica han indicado que puede llegar al 90% de efectividad.

Los resultados preliminares de los ensayos en fase 3 de esta candidata a vacuna indican que "es efectiva para prevenir la COVID-19 y ofrece un alto nivel de protección", según afirman en un comunicado.

El análisis de estos resultados, con 131 casos de coronavirus entre los voluntarios, apunta a una eficacia del 70,4% al combinar los datos de dos regímenes de administración diferentes de este fármaco. No obstante, con uno de ellos la eficacia alcanzó el 90%, frente al 62% del otro.

Según precisa Oxford, el que mostró una mayor eficacia utilizó una primera dosis reducida a la mitad y una segunda estándar, mientras que el régimen de administración con el 62% de efectividad incluyó dos dosis completas.

En este sentido, el director del Grupo de Vacunas de Oxford, el profesor Andrew Pollard, ha destacado que si se utiliza el régimen de administración que se ha mostrado más efectivo "se puede vacunar a más personas con el suministro previsto".

Para el profesor Pollard, "estos hallazgos muestran que tenemos una vacuna efectiva que salvará muchas vidas". Por su parte, el CEO de AstraZeneca, Pascal Soriot, ha celebrado que "la eficacia y seguridad de esta vacuna confirman que será altamente efectiva contra la COVID-19 y tendrá un impacto inmediato en esta emergencia de salud pública".

Una conservación y distribución más sencillas

Según sus desarrolladores, la vacuna podría reducir la transmisión del virus, a juzgar por la reducción observada en infecciones asintomáticas. Además, ningún voluntario al que se administró la vacuna desarrolló formas severas de la enfermedad ni precisó hospitalización. Asimismo, apuntan que no se han registrado efectos adversos serios.

Por otra parte, Soriot ha destacado que "la cadena de suministro simple" de su fármaco y el compromiso de distribuirlo "sin fines de lucro" para alcanzar un acceso amplio y equitativo, significan que "será asequible y estará disponible a nivel mundial con el suministro de cientos de millones de dosis", una vez sea aprobada.

AstraZeneca calcula que tendrá 200 millones de dosis para final de año, con 700 millones de dosis listas globalmente para el final del primer cuatrimestre de 2021, según ha indicado este lunes la vicepresidente ejecutiva de la compañía, Pam Cheng.

A este respecto, Oxford destaca que su vacuna puede almacenarse a la temperatura de un frigorífico doméstico (entre dos y ocho grados) -frente a la vacuna de Pfizer, que debe conservarse por debajo de 70 grados bajo cero, o la de Moderna, que requiere 20 grados negativos- y distribuirse usando la infraestructura existente.

La vacuna de Oxford también difiere de las desarrolladas por Moderna y Pfizer -basadas en tecnología de ARN mensajero- en su funcionamiento. En este caso, la vacuna está basada en una versión debilitada de un adenovirus causante del resfriado común, modificado genéticamente. Las vacunas de adenovirus se han usado durante décadas, mientras que la tecnología basada en ARN mensajero no se ha utilizado en humanos hasta ahora.

Una de las vacunas compradas por España

Precisamente, AstraZeneca es una de las compañías farmacéuticas con las que la Comisión Europea ya firmó un contrato para que los Estados Miembros adquieran 300 millones de dosis de la vacuna, ampliables a otros 100 más.

España forma parte de esta estrategia europea para la compra conjunta de vacunas. En concreto, el Consejo de Ministros autorizó en octubre la compra de más de 31 millones de dosis (31.555.469) de la vacuna de Oxford.