La Agencia Espacial Europea (ESA) ha informado sobre la pérdida del satélite español SEOSAT-Ingenio esta madrugada. El objeto espacial desarrollado en España estaba destinado a captar imágenes de alta resolución de la cubierta terrestre, que iban a ser utilizadas en diferentes proyectos de cartografía, vigilancia del uso del suelo, desarrollo urbano y gestión del agua. El coste del proyecto ascendía a 200 millones de euros.

Ingenio viajaba en el cohete Vega, que transportaba también el satélite francés Taranis. El Vega es un vehículo desarrollado por la Agencia Espacial Italiana (ASI) en colaboración con la ESA para poner en órbita satélites, y ya había sido utilizado en otros lanzamientos desde su primer viaje el 13 de febrero de 2012, informa EFE.

El lanzamiento se produjo desde el puerto espacial de Kurú, en la Guayana Francesa, a la hora prevista (2:52 horas de la madrugada, hora española).Tanto el evento como los momentos posteriores fueron retransmitidos en directo. El objetivo era poner a Ingenio en órbita a una altitud de aproximadamente 670 kilómetros 54 minutos después del despegue

Sin embargo, ocho minutos después del inicio de la misión, los técnicos avisaron desde el centro espacial de una "anomalía" en la trayectoria prevista del cohete. Tras desviarse su rumbo, la retransmisión fue cortada y los técnicos declararon que esperarían a obtener más datos para saber qué había sucedido.

Ingenio: un satélite español con objetivos por cumplir

La pérdida del satélite ha supuesto un antes y un después para las entidades que han participado en el proyecto, como Sener, Thales Alenia Space España, Indra o Iberespacio. Además de ellas, el extravío de Ingenio también ha conmovido al ministro de Ciencia e Innovación, Pedro Duque, quien ha lamentado la pérdida del satélite pero ha destacado que, a pesar de ello, "tecnologías desarrolladas han capacitado a las empresas españolas, facilitando que accedan a nuevos contratos".

 

Ingenio era, y lo sigue siendo allá donde esté, una de las grandes apuestas de la ingeniería española. Sus 'ojos' estaban diseñados para tomar imágenes de cualquier parte de la superficie terrestre con una resolución nunca antes alcanzada por ningún instrumento español, según explica en la web de la Agencia Espacial Europea. Las fotografías iban a resultar de gran utilidad para actividades tan dispares como alertas de incendios, indicar el nivel de nutrientes de un cultivo e incluso para saber cuánto fertilizante usar en las tierras, según recoge el Informe sobre aplicaciones del sistema SEOSAT-Ingenio.

Además de ello, el instrumento también estaba destinado a usos militares como complemento de Paz, un satélite de radar del Ministerio de Defensa que fue lanzado en 2018. Junto con todos estos objetivos, el extravío de Ingenio supone una gran pérdida en el mundo de la ingeniería española, pues se trataba del primer artefacto con más componentes tecnológicos diseñados en España hasta el momento. El proyecto ha supuesto una inversión de 200 millones de euros para el Ministerio de Ciencia e Innovación.