Después de unos meses de 'sequía' celestial, en los que casi ha habido más emoción en el cielo de Marte que en el de la Tierra a raíz de la llegada del Perseverance y el vuelo del Ingenuity, la naturaleza vuelve a regalarnos varios fenómenos astronómicos en pocas semanas.

El primero de ellos es la lluvia de meteoros Líridas, que se puede presenciar desde el pasado viernes y hasta este domingo en el hemisferio norte terrestre, pero que tiene su punto álgido este jueves 22 de abril, según apunta el Instituto Geográfico Nacional (IGN) en su web. Después de este espectáculo visual vendrán más, como las Acuáridas (6 de mayo y 30 de julio) o las Perseidas, conocidas popularmente como las 'lágrimas de San Lorenzo' (12 de agosto).

¿Por qué se producen las Líridas?

Debido al movimiento de traslación de la Tierra, cada año por estas fechas nuestro planeta atraviesa en su recorrido por el sistema solar una corriente de escombros del cometa Thatcher. Este cuerpo celeste, cuando pasa cerca del Sol cada 415 años, desprende un polvo que se queda flotando en las órbitas de los planetas, explica la NASA en su web.

De esta forma, en el momento en el que la Tierra pasa por esta zona, los restos del cometa chocan con nuestra atmósfera a una velocidad de 49 kilómetros por segundo, indica el Instituto Geográfico Nacional. Esto hace que se desintegren y que se creen estelas de fuego que se ven desde la superficie terrestre y que reciben el nombre de meteoros o estrellas fugaces. Concretamente, el fenómeno se produce en el campo visual donde se encuentra la constelación Lyra, razón por la que a esta lluvia de meteoros se le conoce como 'las Líridas', aunque las estrellas fugaces se pueden ver en cualquier lugar del cielo.

¿Cómo ver las Líridas?

El plan de pasar la noche observando el cielo y esperando a que las Líridas hagan acto de presencia no es nuevo, ya que el ser humano las lleva observando durante los últimos 2.600 años, según datos de la biblioteca digital 'Internet Archive'. De todo este tiempo, 2021 no será el mejor año para apreciarlas, indica el IGN en su página web, porque su momento de máxima actividad, es decir, esta noche, se producirá solo un día después de que la luna haya alcanzado su fase de cuarto creciente, lo que hace que brille bastante en el cielo.

Por este motivo, tenemos que poner todo de nuestra parte para verlas de la mejor forma posible. Lo aconsejable es alejarnos de las grandes ciudades, donde sufrimos la habitual contaminación lumínica, y situarnos en lugares diáfanos, donde no haya árboles, edificios o montañas que nos reduzcan el campo visual. Además, conviene tumbarse, no mirar el teléfono móvil para que la vista se acostumbre a la oscuridad y dirigir la mirada hacia las zonas más oscuras del cielo, preferiblemente en la dirección opuesta a la luna, señala el Instituto Geográfico Nacional.

Pese a que las Líridas no son tan abundantes como otras lluvias de estrellas, llaman la atención porque son muy rápidas y brillantes. Lo habitual es ver entre 10 y 20 meteoros por hora en el momento de máximo esplendor, aunque se podrían presenciar hasta un centenar por hora, de acuerdo con la web de la NASA. Hasta el momento, las lluvias de Líridas más abundantes de las que se tienen registros han ocurrido en Estados Unidos (1803 y 1982), Grecia (1945) y Japón (1945).

La superluna rosa, el próximo evento astronómico

Si esta noche no puedes disfrutar de la lluvia de las Líridas, o si eres tan apasionado de la observación del cielo que sientes que te vas a quedar con ganas de más, no hay problema: el lunes 26 de abril tendremos la oportunidad de contemplar la 'superluna rosa'. Este fenómeno, típico del mes de abril, hace percibir nuestro satélite más grande y brillante de lo habitual y sucede cuando la Luna está en el punto más cercano a la Tierra (el perigeo) y además cuando se encuentra en fase de luna llena, indica la NASA en su web.

Esta luna recibe el nombre de las tribus americanas, porque marcaba la aparición del musgo rosado, que es una de las primeras flores de la primavera, apunta la agencia espacial estadounidense. Eso sí, no estará tan cerca como la siguiente superluna de la que disfrutaremos, la superluna de las flores, que se podrá ver el 26 de mayo y en la que nuestro satélite estará 157 kilómetros más cerca de la Tierra de lo que se pondrá este próximo martes.

En este calendario puedes consultar cuándo disfrutaremos de los mejores fenómenos astronómicos relacionados con la luna en los meses siguientes, como los eclipses o las fases lunares.