El pasado 11 de abril Israel estuvo a punto de ser el cuarto país que llega a la Luna. No obstante, su sonda Beresheet se estrelló a menos de 149 metros de la superficie por un fallo del motor.

Pese a este fracaso, Morris Khan, dueño de SpaceIL ha anunciado en un vídeo de Twitter que construirán una segunda sonda para llevar a cabo el aterrizaje lunar con éxito: la nave Beresheet 2.0.

"Vamos a construir una nueva nave espacial. Vamos a ponerla en la luna, y vamos a completar la misión. Esto es parte de mi mensaje para la generación más joven: incluso si no lo logras, te levantas y lo intentas", explica el magnate israelí.

 

Aunque aún se encuentra en proceso de financiación y de búsqueda de ingenieros, la nueva sonda ya cuenta con 1 millón de dólares donados por la Fundación Lunar XPRIZE a modo de "premio por su intento de aterrizar en la superficie lunar".

El resto del dinero lo pondrá SpaceIL, empresas privadas y entidades públicas para que Beresheet 2.0 sea "un proyecto del pueblo de Israel".

La nave original costó alrededor de 100 millones de dólares de los cuales 45 fueron aportados por el empresario. El pasado 22 de febrero fue puesta en órbita con éxito, en la primera misión lunar israelí, pero terminó colisionando con la Luna.

De haberlo conseguido, Israel habría sido el cuarto país en lograr este hito por detrás de la Unión Soviética, Estados Unidos y China.