Un hombre con inmunidad permanente ante el coronavirus. Este es el caso de John Hollis, un escritor estadounidense que, durante dos semanas, convivió con una persona gravemente contagiada del COVID-19, y no sintió ni un ápice la patología en su cuerpo. Ahora, casi de rebote, como cuenta en una entrevista con la BBC, está siendo investigado por un profesor de la Universidad de George Mason, en Virginia.

"Fueron dos semanas en las que sentí mucho miedo", relata el escritor, que insiste: "Durante dos semanas esperé que la enfermedad me golpeara, pero nunca ocurrió". Concretamente, su compañero se contagió el 19 de abril de 2020, pero no se sometió a ninguna prueba hasta tres meses después, en julio.

Así, de forma casual, durante una conversación con el médico Lance Liotta, que investiga formas de combatir la enfermedad, surgió la posibilidad de participar en un estudio científico. Así, los investigadores confirmaron que Hollis no solo no se había contagiado de coronavirus, sino que además su cuerpo contaba con una especie de 'superanticuerpos' que le han convertido en todo un acorazado ante el virus. Según el propio Hollis, se trata de "una de las experiencias más surrealistas de su vida".

 

"Recogimos la sangre de Hollis en diferentes momentos y ahora es una mina de oro para estudiar diferentes formas de atacar el virus", incide Liotta. En esta línea, sostiene que los anticuerpos de Hollis hacen que las células infecciosas no tengan acceso a sus células, por lo que eliminan completamente la reproducción por su cuerpo.

De hecho, las defensas del escritor son capaces de atacar varias partes del virus y eliminarlo rápidamente. Es más, según el investigador estadounidense, Hollis es inmune incluso a las nuevas variantes del virus: "Podrías diluir sus anticuerpos al uno por mil y seguirían matando el 99% del virus", concluye el médico.