Finalmente, los restos de cohete chino que orbitaba la Tierra descontrolado han caído al océano Índico, cerca de las islas Maldivas, sin causar daños.

Los pedazos han caído en el mar después de que el módulo se desintegrase al reentrar en la atmósfera terrestre a 28.000 kilómetros por hora, un momento que ha sido captado desde diferentes puntos del país, como puedes ver en el vídeo que ilustra esta noticia.

El Larga Marcha 5B colisionaba con la atmósfera durante la madrugada en España. El tamaño del cohete, de 30 metros y un peso estimado de hasta 21 toneladas, había activado a los servicios de vigilancia espacial, aunque se consideraba improbable que sus restos impactasen en una zona poblada.

No obstante, la NASA ha reclamado a China "responsabilidad" y "transparencia" y acusa al país asiático de "incumplir los estándares de responsabilidad con sus desechos espaciales".

La nave en cuestión había sido utilizada para lanzar al espacio uno de los módulos de su futura estación espacial y los expertos lo consideraban uno de los mayores trozos de escombros en regresar a la Tierra, y de ahí su vigilancia continuada.