Ha impulsado ataques contra los manifestantes en Hong Kong, contra la gestión del coronavirus en Norteamérica y ha creado cientos de cuentas manipuladas en Youtube, Facebook y Twitter. Su nombre es ‘el Dragón del Spam Camuflado’: una multiplataforma de mensajes nocivos, con origen en China, que tiene como misión la defensa del Gobierno del país asiático y el envío de noticias falsas a la población. En 2019, Graphika —una ingente red de análisis de datos—, le declaró la guerra y, según muestran los últimos datos de Google, el pasado mes de junio esta organización estuvo especialmente activa.

El último informe del Grupo de Análisis de Amenazas de Google da un parte mensual del número de cuentas que deciden borrar de Youtube (también señalan por qué lo hacen). En el segundo semestre de 2020, Google ha eliminado 2.500 canales procedentes de China. Si bien la gran mayoría de ellos publicaban “contenido de spam no político”, la compañía ha advertido de que algunos de esos perfiles habrían lanzado mensajes relacionados con el conflicto racial en Estados Unidos.

“Esta campaña fue consistente”, explican en el informe, y su hallazgo acaba de formar parte de una “investigación en curso sobre operaciones de influencia vinculadas a China”. El modus operandi de estos mensajes, plagados de desinformación y escritos en chino, “es muy similar al descubierto por Graphika”, asegura Google. Realmente, ya saben quién ha orquestado esta campaña: el Dragón del Spam Camuflado. Y, pese a que hayan logrado identificar y liquidar sus cuentas más recientes, prometen seguir causando problemas.

2019: el descubrimiento del Dragón del Spam

Graphika identificó a esta organización en septiembre de 2019, después de que Twitter y Facebook expusieran una operación de información estatal que criticaba a los manifestantes de Hong Kong y elogiaba a las autoridades chinas.

Esta compañía descubrió que el principal rango de actividad del Dragón del Spam se situaba en Youtube, aunque paulatinamente ha ido ampliando su acción a otras redes sociales. Según Graphika, el Dragón del Spam contaba con cientos de cuentas en Facebook, Twitter y Youtube, aunque “la participación medible de usuarios auténticos” era muy baja.

Estos perfiles falsos seguían unos patrones muy claros: se nutrían de nombres e imágenes de personas occidentales, eslavas o bangladesíes, pero con mensajes publicados en chino. Subían contenido político intercalado con spam no relacionado, ya fuera en vídeo, texto o imagen. A su vez, la agencia descubrió que, en algunas ocasiones, esta organización usaba diferentes cuentas para que publicaran el mismo contenido en el mismo orden. “Esto sugiere que todo estaba automatizado”, asegura Graphika.

De ser una “bestia inusual” a publicar frases de Forrest Gump

Estas cuentas tenían una actividad muy violenta en redes sociales. Uno de sus grandes objetivos a lo largo del año pasado fue atacar a Guo Wengui, un vocal del Partido Comunista Chino que se mostraba muy crítico con las represalias a los manifestantes de Hong Kong. Ante las declaraciones de Guo, el Dragón del Spam Camuflado empezó a atacar a todo aquel que decidiera defender al político chino. Según relata Graphika, los bots de la organización se referían a los seguidores de Guo como “hormigas”, mientras que los manifestantes hongkoneses eran tachados de “matones y cucarachas”.

No obstante, tras el desmantelamiento de sus cuentas, la actividad de esta organización se redujo drásticamente. Como relata Ben Nimmo, analista de Graphika, en su cuenta de Twitter, el Dragón del Spam pasó de ser “una bestia inusual” a compartir publicaciones “de buen rollo y escenas de películas”. La amenaza parecía haberse reducido, especialmente al ver que en uno de los posts se citaba la famosa frase de Forrest Gump: “La vida es como una caja de bombones, nunca sabes lo que te va a tocar”.

Vuelta a las andadas

Esa relajación en el tono de sus mensajes, como explica Nimmo en su hilo de Twitter, no fue más que un espejismo. En abril, la organización volvió con más fuerza que nunca, como señala Graphika en un nuevo informe llamado El regreso del Dragón del Spam Automático. Esta vez, además de seguir con la presión en las protestas de Hong Kong, tenían un nuevo objetivo: difundir información falsa sobre la COVID-19. “A principios de 2020, el Dragón del Spam salió de su escondite, creó nuevas cuentas y reactivó inactivas para publicar la respuesta china al coronavirus”, explica el informe.

Según Graphika, la naturaleza de los perfiles de la organización variaba más que antes. “Algunos de sus activos eran nuevos; otros parecían haber sido creados antes, pero solo publicaron spam en sus primeros días, y otros eran en realidad cuentas secuestradas, especialmente de usuarios de Bangladesh”, explican. Estas cuentas no siempre compartían los mismos objetivos, ya que seguían “un modelo disperso” y mostraban una cierta “autonomía” que se alejaba de la automatización de sus inicios.

Según el propio Ben Nimmo, su lucha contra el Dragón del Spam “ha sido un juego del gato y el ratón, con los operadores tratando de esquivar a los ejecutores”. Y, como explica, “parece que algunos activos de la organización fueron eliminados durante el invierno, de ahí que falte contenido”.

El analista insiste en la “persistencia” del El Dragón del Spam: “Es spam y parece estancado en su propia cámara de resonancia, pero se ha seguido intentando hasta ahora, con un conjunto bastante claro de imperativos políticos en juego”. Se desconoce cuál será su próximo movimiento, pero auguran mucho trabajo para los servicios de seguridad de las redes sociales. “Hay que vigilarlos”, concluye Nimmo.