Más alto que el Empire State Building, la Torre de Sydney o las mismísimas Torres Gemelas Petronas. Así es el nuevo coral descubierto por un grupo de investigadores de la Universidad de James Cook en Australia. Se trata del primer arrecife de coral —de esta altura— hallado en 120 años, y se han necesitado 12 meses de exploración por el océano para dar con él.

Realmente, este coral fue avistado por primera vez el pasado 20 de octubre, cuando un equipo de científicos dirigido por el doctor Robin Beaman estaba realizando un mapeo submarino del norte de la Gran Barrera de Coral, como relata el Instituto Schmidt Ocean en un comunicado. Sin embargo, la espectacularidad del hallazgo no fue disfrutada hasta cinco días después, cuando un robot submarino, llamado SuBastian, retransmitió en vivo las cuatro horas que duró la exploración.

 

La base del arrecife abarca hasta 1,5 km de ancho, aunque es inevitable fijarse en su altura: 500 metros de profundidad que dejan la distancia de su punta a apenas 40 metros de la superficie del agua. Wendy Schmidt, cofundadora de Schmidt Ocean Institute, no puede ocultar su alegría tras el hallazgo: "Este descubrimiento inesperado afirma que seguimos encontrando estructuras desconocidas y nuevas especies en nuestro océano", expresa en el comunicado.

En esta línea, la empresaria apunta que se abre una nueva puerta para la investigación submarina: "El estado de nuestro conocimiento sobre lo que hay en el océano ha sido durante mucho tiempo muy limitado. Gracias a las nuevas tecnologías que funcionan como nuestros ojos, oídos y manos en las profundidades del océano, tenemos la capacidad de explorar como nunca antes", escribe.

Por otra parte, Robin Beaman, conductor de la misión, señala que estamos ante algo "increíble", especialmente por cómo se ha llevado a cabo el proceso: "Estamos sorprendidos y entusiasmados por lo que hemos encontrado. No solo por mapear en 3D el arrecife en detalle, sino también por ver visualmente este descubrimiento con SuBastian", afirma en el texto.

Un año de descubrimientos marinos

El Schmidt Ocean destaca que 2020 ha supuesto toda una alegría en términos científicos. Y no es para menos: en abril, sus científicos descubrieron la criatura marina más larga registrada: un sifonóforo de 45 metros en Ningaloo Canyona —además de 30 nuevas especies—.

En agosto descubrieron cinco especies no descritas de coral negro y esponjas, y registraron la primera observación de Australia de peces escorpión poco comunes en los parques marinos del Mar del Coral y la Gran Barrera de Coral. Asimismo, a principios de año hubo otro hallazgo relevante: en febrero se encontraron cementerios y jardines de coral de aguas profundas en el parque marino Bremer Canyon.

Este último descubrimiento se suma a los otros siete arrecifes altos mapeados desde finales del siglo XIX. "El nuevo arrecife muestra lo misterioso que es el mundo más allá de nuestra costa", añade en el comunicado la doctora Jyotika Virmani, directora ejecutiva del Schmidt Ocean Institute. Y concluye: "Esta poderosa combinación de datos cartográficos e imágenes submarinas se utilizará para comprender este nuevo arrecife y su función dentro de la increíble Gran Barrera de Coral del Área del Patrimonio Mundial".