El barco de investigación Atlantis, que se dedica a explorar cañones, ecosistemas y filtraciones de gases, en una de sus salidas desde Massachusetts, con Erik Cordes, jefe de la expedición, al mando, ha descubierto en las cosas de Charleston, a media milla por debajo del océano (unos 8.046 metros) un arrecife gigante de coral de agua fría.

En base a un mapeo sónar que realizaron en el fondo oceánico, los investigadores de Atlantis, calculan que el bosque de coral se extiende al menos 85 millas, que en metros serían unos 136.794 de largo. "Es increíble que haya permanecido oculto en la costa este durante tanto tiempo", resaltaba Cordes para 'Huffinton Post'.

Tras el hallazgo, Erik Cordes, junto con otros científicos especializados en corales bajaron para echar un primer vistazo del lugar, donde recogieron una especie de coral pedregoso llamado 'Lophelia pertusa', que encontraron también en las cosas de México, entre otros corales duros y blandos que coexistían en el arrecife.

 

Los investigadores describen el descubrimiento como algo "increíble". Durante el verano realizaron diferentes expediciones para localizar corales y encontraron cientos de montículos de corales vivos que están creciendo encima de restos esqueléticos de colonias que llevan ahí desde hace miles de años.

El proyecto que llevan a cabo estos investigadores se llama 'Deep Search' y surge con la intención de salvaguardar los hábitats del océano inexplorado y preservar corales y otras especies para futuras pruebas.