El medicamento tocilizumab, un antiinflamatorio intravenoso empleado para tratar la artritis reumatoide, reduce las muertes entre los pacientes hospitalizados con coronavirus, según nuevos resultados del estudio RECOVERY divulgados este jueves por la Universidad de Oxford.

Los datos, según ha indicado la institución en un comunicado, apuntan además a que la combinación de este fármaco y un corticoesteroide como la dexametasona reduce la mortalidad casi la mitad en pacientes con ventilación mecánica y hasta un tercio entre aquellos que solo requieren oxígeno.

Ya en junio, el estudio descubrió que la dexametasona, un esteroide asequible, reduce las muertes entre pacientes con COVID-19 severo. Ahora, los investigadores han comprobado que, juntos, ambos fármacos son aún más beneficiosos.

En este sentido, el profesor Peter Horby, uno de los líderes del ensayo RECOVERY, afirma que "el doble impacto de la dexametasona más el tocilizumab es impresionante y muy bienvenido".

Por su parte, el profesor Martin Landray afirma que el estudio "muestra claramente los beneficios" de ambos medicamentos contra "las peores consecuencias" del coronavirus, "mejorando la supervivencia, acortando la hospitalización y reduciendo la necesidad de ventiladores mecánicos." "Combinados, el impacto es sustancial", asevera.

Tocilizumab "reduce el riesgo de muerte" en COVID severo

Según la nota publicada este jueves, tocilizumab "reduce el riesgo de muerte" cuando se administra a pacientes ingresados con COVID-19 severo, a la vez que acorta el periodo de tiempo hasta que reciben el alta y reduce la necesidad de ventilación mecánica.

El ensayo RECOVERY (Randomised Evaluation of COVID-19 Therapy) lleva desde marzo del año pasado probando diferentes tratamientos contra la enfermedad causada por el nuevo coronavirus. En el marco de este estudio, en abril se empezó a administrar tocilizumab a pacientes que requerían oxígeno y presentaban inflamación.

Un total de 2.022 enfermos recibieron el fármaco por vía intravenosa y se comparó su progreso con el de otros 2.094 que recibieron solo el tratamiento habitual. Un 82% de los pacientes también estaban recibiendo un esteroide sistémico, como la dexametasona.

Según el estudio, el tratamiento con tocilizumab disminuyó las muertes "de forma significativa": un 29% de quienes lo recibieron murieron en 28 días frente al 33% de quienes recibieron solo el tratamiento habitual. "Por cada 25 pacientes tratados con tocilizumab, se salvaría una vida adicional", apunta la nota, que indica que el medicamento aumentó la probabilidad de recibir el alta en 28 días del 47 al 54%.

Además, entre los pacientes que no tenían ventilación mecánica invasiva cuando comenzaron el tratamiento con tocilizumab, el fármaco redujo "significativamente" el riesgo de que la necesitaran o muriesen, de un 38 a un 33%.

En lo que se refiere a su administración junto a un corticoesteroide sistémico -como la dexametasona- los datos sugieren que en los pacientes con hipoxia e inflamación significativa, esta combinación "reduce la mortalidad por aproximadamente un tercio" en pacientes con oxígeno y "casi la mitad" en los que tienen ventilación mecánica.