¿A quién no le ha entrado somnolencia al volante? La sensación de cansancio suele inundarnos durante un largo viaje o un trayecto de noche, afectando a nuestra capacidad de reacción y atención a la conducción. Además, la visión se vuelve borrosa, provocando una mayor fatiga y cansancio ocular.

Y lo más importante, conducir bajo la sensación de sueño o fatiga supone un gran riesgo para nosotros y el resto de usuario de la vía. Evitar llegar a este punto es vital, por ello, te traemos varios trucos para no caer en las manos de Morfeo.