Radical ya no son unos recién llegados a la industria automotriz. Aunque sin bien es cierto se tratan de una estructura muy pequeña, el fabricante británico ha demostrado en más de una ocasión desde su fundación en 1997 que está dispuestos a dar el máximo en el departamento de diseño y de ingeniería para encontrar el compromiso perfecto entre rendimiento y diversión. De ahí nace precisamente su último deportivo, el Rapture, una bestia diseñada especialmente para circuitos que también puede circular por la calle.

Su apariencia no deja lugar a dudas. Estamos frente a un biplaza con configuración de barqueta ligera, de dimensiones reducidas y de muy poca distancia entre ejes, lo que busca realizarla especialmente ágil a la hora de encadenar curvas en los trackdays y distintos eventos de club. Popular para un domingo en el circuito, el Radical Rapture también quiere alejarse de los paddocks para descubrir nuevas carreteras de montaña, algo que ha llevado a la firma a diseñarlo para cumplir con las distintas normativas de tráfico y recibir el visto bueno para ser considerado como un vehículo legal para circular, no solo en el Reino Unido, sino también en el resto de Europa, uno de sus principales mercados objetivo.

Radical Rapture 2019 | Radical

Diseñado y producido exclusivamente en las instalaciones de producción de la compañía en Peterborough (Cambridgeshire), el Rapture cuenta con un chasis ultraligero con una célula de seguridad y una estructura de choque compatibles con la normativa FIA. La carrocería buscará generar el máximo de carga aerodinámica posible a través de la llegada del alerón trasero biplano y un prominente difusor, indispensables en este caso para mantener pegado al suelo la barqueta que cuenta en sus entrañas con un motor turboalimentado EcoBoost de 2261 cc, suministrado por Ford y reajustado por Radical Performance Engines para producir más de 354 CV de potencia.

Seamos sinceros, no será nunca el vehículo elegido para marcharte de vacaciones de verano y para acumular kilómetros, pero sí buscará el placer más puro de conducción con una fórmula de vehículo ligero y la potencia justa para ser efectivo también en el circuito. En cuanto al resto de elemento, cuenta con un sistema de suspensión patentada por Radical y que ya se empleaba en otros modelos de la firma como el SR3 SL o el RXC Coupé, con la opción de ajustar los amortiguadores dependiendo del uso que le vayamos a dar. El equipamiento se reduce a una pantalla LCD con registro de datos, calefacción y volante digital multifunción. No se necesita mucho más para un placer tan primario.