Con la llegada del nuevo Corvette C8, Ford tenía la obligación de actualizar a su deportivo más representativo con el fin de seguir planteando batalla a la apuesta realizada por General Motors. El Ford GT también tenía que dar un paso adelante. Durante los últimos años se había afianzado como la imagen destacada de la deportividad estadounidense centrada en los deportivos de motor central, por lo que la presentación de la nueva generación del Corvette les obligaba a dar respuesta. Aquí la tenemos.

El Ford GT 2020 viene no solo a presentar batalla al C8 de Chervolet, sino también para satisfacer la demanda de todos los clientes que han querido hacerse con una unidad del deportivo del óvalo. Comenzaron siendo apenas 500 vehículos los que se iban creando y poco a poco han tenido que aumentar dicho número para poder contentar a los posibles compradores. Esta nueva edición llega para aquellos que han tenido más paciencia, con un extra de potencia, pero manteniendo el motor V6 biturbo de 3.5 litros bajo su capó.

La experiencia acumulada desde el inicio de su comercialización en 2017 ha permitido que Ford haya podido exprimir un poco más a su máximo representante dentro de la deportividad, aumentando hasta los 669 CV, lo que significa 13 CV más que la primera generación del Ford GT. En este caso se ha conseguido a través de cambios en la electrónica y en la introducción de nuevas cabezas de pistones e intercooler. No ha sido la única área en la que se ha trabajado, ya que además de nuevos reglajes para las suspensiones, el Ford GT 2020 introducirá un sistema de escape de titanio creado por Akrapovic, cuyo sonido se espera que sea incluso más atractivo

Atentos a las Ediciones especiales Liquid Carbon y Heritage

Supusieron todo un impacto visual desde el inicio, al fin de cuentas a todos les pareció un gran acierto el vestir con los colores icónicos de las 24 Horas de Le Mans empleados por los GT40 para vestir esta tercera generación del deportivo de Detroit, pero ahora llegan con una puesta al día de las ediciones limitadas bautizada con el nombre de Heritage, a la cual se suma la Liquid Carbon. Esta última responde a su color característico debido a la decisión de dejar a la fibra de carbono al descubierto, así como a las llantas también acabadas en dicho material.

Por su parte, la GT Gulf Racing Heritage Edition 2020 estrenará novedades principalmente estéticas, con una línea negra muy delgada que sirve para separar los colores azul celeste y naranja que no dejan de ser los tonos corporativos de la firma de lubricantes. Se emplea a su vez llantas de carbono con pinzas de frenos en color naranja, mientras que el dorsal pasa a ser el número seis, el mismo que empleó el bastidor #1075 del Ford GT40, autor de la victoria en las 24 Horas de Le Mans en 1968 y 1969, y que empleó dos dorsales, motivo por el que la edición predecesora llevara el nueve.