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La versión Long Range Plus sigue liderando la tabla entre los eléctricos

El Tesla Model S se acerca a los 650 kilómetros de autonomía con sus últimas mejoras

La Agencia de Protección del Medio Ambiente norteamericana ha vuelto a someter a pruebas al Model S de Tesla en la máxima clasificación de autonomía eléctrica.

Tesla Model S

Tesla Tesla Model S

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La competición por tener las mejores cifras de autonomía entre los eléctricos promete recrudecerse en los próximos años gracias al avance de la tecnología y en lo referente a la producción de las baterías, sin embargo, Tesla ya puede presumir de tener en su catálogo el primer vehículo que es capaz de recorrer más de 400 millas (casi 650 kilómetros) entre recarga y recarga. Concretamente, ha sido el Model S el que ha recibido esta clasificación por parte de la EPA (Agencia de Protección del Medio Ambiente), la primera vez que sucede dentro del segmento de los vehículos alimentados por baterías.

El honor para la compañía californiana recae actualmente en su versión Long Range Plus, la cual ha alcanzado 402 millas con una sola recarga, o lo que es lo mismo, un total de 647 km, algo que le permite empezar a tontear con el rango de los 650 km, una marca impensable hace unos años, e inalcanzable incluso para la mayoría de los vehículos propulsados por motores de combustión interna.

Hay que apuntar que la versión empleada utiliza algunas modificaciones en cuanto a la reducción de peso que fueron puestos en actividad por parte de Tesla en su fábrica de Fremont, California desde principios de año, por lo que esta calificación obtenida debería corresponder al resto de unidades de características similares que han salido desde entonces de dicha factoría. Esta reducción en el consumo eléctrico por parte del Model S se basa en buena parte en soluciones que ya habían sido puestas a prueba tanto en el Tesla Model 3 como en el Tesla Model Y.

Las principales áreas a las que se ha sometido dicha rebaja de peso son los asientos, ahora con una nueva estandarización de la fabricación interna, y un conjunto de baterías que permite reducir ligeramente el peso, algo que se suma a la introducción de las nuevas llantas Tempest de 19 pulgadas, las cuales generan una menor resistencia aerodinámica. Equipado con neumáticos de baja resistencia a la rodadura y después de haber mejorado el motor del tren trasero gracias a una nueva bomba de aceite eléctrica, el incremento en lo referente a la autonomía se establece en un 2% respecto a la versión Long Range Plus (en la anterior medición alcanzó 391 millas) y un 20% en comparación con un modelo S 100D 2019 con el mismo diseño de paquete de baterías.

La mejora continua de Tesla en sus procesos y en sus vehículos da respuesta a una oposición cada vez más clara, teniendo especialmente en cuenta que Lucid Motors también lanzará este mismo año un vehículo que consiga la calificación de más de 400 millas de autonomía. Obviamente estas cifras no se mantienen a lo largo del tiempo y el deterioro de las baterías lleva a que en un año y un uso medio-alto de 60.000 kilómetros, las cifras del rango máximo puedan caer notablemente hasta el 6%, tal y como han revelado recientemente pruebas de propietarios del Tesla Model 3 Performance. Pruebas obviamente no realizadas en condiciones ideales, ni con instrumentos precisos.

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