El desembarco del coche eléctrico en nuestras vidas está ocurriendo de forma más rápida de lo que pensábamos, ayudado por empresas como Tesla. El fabricante americano ha puesto toda la carne en el asador, y pese a que no existe el coche perfecto, es evidente que Tesla ha impulsado enormemente esta tecnología con las enormes inversiones llevadas a cabo.

El crecimiento de Tesla como fabricante de automóviles es especialmente notable en los últimos dos años, gracias a la entrada en producción de su modelo más asequible y popular, el Tesla Model 3. Ésta berlina compacta ha supuesto la entrada de Tesla en muchos mercados por la puerta grande, mejorando su imagen y su popularidad.

Sin embargo, para Tesla no es suficiente y su próximo objetivo es claro, a la vez que ambicioso: superar el medio millón de unidades fabricadas durante 2019, una cifra que lo situaría como un fabricante con la gama eléctrica más prolífica del mercado. En 2018 la producción total de Tesla superó las 350.000 unidades, una cifra que, si bien supuso un récord para la marca, no es suficiente: Tesla quiere alcanzar las 500.000 unidades en 2019.

Para ello acelerará la producción de su modelo estrella, el Tesla Model 3, en su fábrica de Palo Alto, California, acelerando también la puesta en funcionamiento de la planta que la compañía está terminando de construir en China y que abastecerá de Tesla al gigante asiático. En palabras de la empresa, si se consigue que la fábrica china consiga alcanzar cifras de producción "normales" a final de año, se superarán las 500.000 unidades en 2019, un hito histórico para una compañía que, en 2020, verá ampliada su gama con la llegada del Tesla Model Y.