La electrificación de los vehículos es cada vez mayor. Los usuarios prestan cada vez más atención a la autonomía de sus vehículos. El creciente uso del vehículo eléctrico implica también un mayor número de kilómetros realizados, pero hay otro aspecto clave a la hora de analizar la capacidad de este tipo de automóviles: su velocidad de carga.

Si vamos de casa al trabajo y viceversa, probablemente dispondremos de tiempo suficiente para recargar la batería del coche, pero si estamos haciendo un viaje más largo, esperar varias horas para poder conducir de nuevo puede ser molesto. Por eso, la velocidad de carga es determinante también a la hora de valorar las características de un vehículo eléctrico.

Audi sabe de la importancia de este factor y por ello trabaja para que la serie e-tron sea lo más eficiente posible. Para que una recarga sea eficiente y rápida, es importante mantener una alta velocidad (kWh/minutos de recarga) durante todo el proceso. Es decir, la posibilidad de cargar con una potencia elevada debe estar disponible durante el mayor tiempo posible mientras se realiza el proceso de recarga. Así, es importante que el vehículo admita una gran potencia de carga durante un tiempo prolongado. Si esto no ocurre, la velocidad de recarga se resiente y tardaremos más tiempo en disponer de nuestro vehículo.

En su serie e-tron, este es un factor fundamental. Por ejemplo, en el e-tron 55, en un terminal HPC (High Power Charging), se recarga entre en el umbral de potencia máxima mientras está entre el 5% y el 70% de su capacidad, antes de que el sistema de gestión inteligente de la batería reduzca los niveles de corriente. Para un usuario de un e-tron 55, esto supone que, con tan solo 10 minutos de carga, pueda disponer de hasta 110 kilómetros y en apenas media hora, se alcance el 80% del nivel de batería. En total, en un terminal HPC, pasar de un 5 a un 100% requiere en torno a 45 minutos, un tiempo que, en un viaje, podemos aprovechar para descansar y estirar las piernas.

La batería de iones de litio que incorpora el e-tron 55 tiene una capacidad de 95kWh y cuenta con un sistema de refrigeración líquida que asegura el mantenimiento de la temperatura de la batería en el rango óptimo de entre 25 y 35 grados. Durante la carga, con corriente continua y 150kW de potencia, el refrigerante sirve para disipar el calor resultante de la resistencia eléctrica interna de la batería.