La directora general de Peugeot para España y Portugal, Hélène Bouteleau, cree que el etiquetado medioambiental de la Dirección General de Tráfico debería ser más correcto, ya que se están categorizando como ‘ECO’ coches de gran potencia y altas emisiones contaminantes sólo por el hecho de incorporar un sistema de microhibridación de 48 voltios.

La etiqueta ambiental ‘ECO’, la de color azul y verde, fue ideada para vehículos híbridos, híbridos enchufables con una autonomía eléctrica inferior a 40 kilómetros, y para vehículos impulsados por gas licuado del petróleo (GLP), gas natural comprimido (GNC) o gas natural licuado (GNL); pero la aparición de nuevos conceptos de hibridación ha dado lugar a una especie de vacío legal y a que se saque provecho de ello, ya que se concede este distintivo sin tener en cuenta el grado de hibridación o las emisiones del vehículo.

Audi Q8 | Audi Q8

Al contrario que las mecánicas híbridas convencionales o híbridas enchufables, en las que el motor eléctrico puede propulsar el vehículo por sí sólo en determinadas circunstancias, estos sistemas de hibridación ligera simplemente se limitan a asistir al motor de combustión en momentos de baja eficiencia como arranques y a alimentar los sistemas eléctricos del vehículo, pero sin embargo son homologados como híbridos al igual que los otros, y la DGT los categoriza de la misma manera.

De este modo, en el mercado podemos encontrar coches como el Audi SQ8, con un motor diésel microhíbrido de 3.956 centímetros cúbicos y 435 caballos de potencia que emite 204 gramos de CO2 por kilómetro, beneficiarse de las ventajas de llevar la pegatina ‘ECO’. Ante esto, la DGT ya ha anunciado que tiene la intención de revisar los criterios por los que se concede este distintivo.