El coche eléctrico sigue ganando terreno. Uno de los fabricantes que más se han centrado en el vehículo urbano, MINI, se ha tomado su tiempo pero finalmente ha presentado su primer coche eléctrico global, el MINI Cooper SE, una variante 100% eléctrica del MINI de 3 puertas, el más clásico y representativo del espíritu de la firma británica.

El MINI Cooper SE, que así se denominará comercialmente, está construido utilizando la plataforma del MINI de 3 puertas, con un chasis exactamente igual pero con una altura 18 mm mayor, que le permite alojar el paquete de baterías en el suelo del vehículo sin que la habitabilidad y la capacidad de carga se vean mermadas, una característica que, sin duda alguna, suma puntos.

MINI Cooper SE | MINI

Estéticamente el primer coche eléctrico producido en serie por MINI destaca por su decoración en color flúor, con detalles en la parrilla delantera (cerrada en éste modelo eléctrico por la menor necesidad de refrigeración del motor eléctrico, en las cúpulas de los retrovisores exteriores y en las llantas, de nuevo y original diseño.

En el interior, los cambios son menores, limitándose a algunos detalles en color flúor y una nueva instrumentación 100% digital, con una mayor cantidad de información. El equipamiento de serie es muy completo, con elementos como la mencionada instrumentación digital, el sistema de infoentretenimiento con pantalla táctil, el climatizador bizona o la iluminación completa en técnica LED tanto para el exterior como para el interior.

MINI Cooper SE | MINI

Mecánicamente el MINI Cooper SE utiliza componentes ya conocidos dentro de la familia BMW. Así pues, nos encontramos con el mismo propulsor que utiliza el BMW i3S, es decir, un motor eléctrico situado en el eje delantero que genera 184 CV y 270 NM de forma instantánea, permitiéndole acelerar de 0 a 100 km/h en 7.3 segundos con una velocidad máxima limitada electrónicamente a 150 km/h.

La batería que alimenta al motor es una unidad de iones de litio de 32.6 kWh de capacidad, la misma que montaba el BMW i3 de 2017, otorgándole una autonomía homologada que oscila entre los 235 y los 270 km. Se trata de una batería que admite carga rápida a través de un puerto de carga CCS Combo, permitiéndole recargar hasta el 80% de su autonomía en 35 minutos a una potencia de 50 kW. Llegará a los mercados europeos antes de final de año con un precio que aún se desconoce, pero que será superior a los 35.000€.