Lo que para algunos es una herejía, a otros les parece la solución perfecta para que los vehículos clásicos puedan seguir circulando por el centro de las grandes ciudades sin restricciones y no queden relegados a piezas de museo. Cambiar el motor de combustión por un tren motriz eléctrico a coches con decenas de años de antigüedad no pone de acuerdo a todo el mundo, pero es lo que propone una compañía británica asentada en Silverstone llamada Lunaz.

Rolls-Royce Phantom V | Lunaz

Aunque marcas como Jaguar o Aston Martin ya han empezado a ofrecer este tipo de conversiones a propietarios de algunos de sus coches más emblemáticos, la empresa Lunaz va a comercializar modelos de mediados del siglo pasado con motor eléctrico, sin modificar el tacto ni la dinámica original. Para ello, cada modelo se estudiará al detalle escaneándolo en 3D y se desarrollará un grupo propulsor específico teniendo en cuenta la distribución de pesos.

Pero el trabajo de Lunaz no sólo se limitará a cambiar el sistema de propulsión, sino que además se someterá a los vehículos a una restauración completa de su carrocería y a la incorporación de equipamiento actual como control de tracción, control de crucero, frenada regenerativa, pantalla multimedia, navegador o Wi-Fi. Además, se mejorarán los sistemas de frenado, suspensión y dirección para hacer frente a la potencia adicional otorgada.

Rolls-Royce Silver Cloud | Lunaz

El proyecto que tienen más avanzado, y que será el primero que pongan a la venta, es un Jaguar XK120 de 1953, al que se le montará una batería de 80 kWh y dos motores eléctricos que generan 380 caballos. A este le seguirán un Rolls-Royce Phantom V de 1961 que tendrá una batería de 120 kWh y un Rolls-Royce Silver Cloud de 1956. Los precios de estos coches partirán aproximadamente desde los 400.000 €, y Lunaz comenzará a admitir reservas a partir del próximo mes de noviembre.