Citroën tiene previsto lanzar una inminente ofensiva en materia de movilidad sostenible, y su objetivo de aquí a 2025 es el de tener una gama totalmente electrificada, con mecánicas híbridas o eléctricas en todos sus modelos. Este plan incluye también a la gama de vehículos comerciales, y el primero de ellos en recibir una versión con motor eléctrico es la Jumpy, que llegará en 2020.

Como la Peugeot Expert y la Opel Vivaro, que también tendrán una versión eléctrica equivalente, la furgoneta restante del Grupo PSA se ofrecerá con una batería de 50 kWh y otra de 75 kWh. La primera, de menor capacidad, le permite al modelo de los dos chevrones recorrer 200 kilómetros con una sóla carga bajo ciclo WLTP, y la segunda le posibilita alcanzar una autonomía de hasta 300 kilómetros. El dato que falta por conocer es la potencia de su motor, ya que la marca aún no lo ha revelado.

Esta versión acerca al público que utiliza su vehículo como herramienta de trabajo la posibilidad de desplazarse sin consumir una gota de combustible, con la ventaja además de poder acceder a las zonas restringidas y aparcar sin limitación de manera gratuita para los que su actividad diaria transcurre en el centro de algunas ciudades como Madrid. Por otro lado, su capacidad de carga no se ve afectada en absoluto por la presencia de las baterías, y el espacio con el que cuenta es exactamente el mismo que en la Jumpy de combustión.

Los que necesiten espacio pero no para cargar objetos sino para transportar personas, más adelante podrán adquirir esta motorización eléctrica en la Citroën SpaceTourer, que es la variante de esta furgoneta ideada para ofrecer una habitabilidad de hasta 9 pasajeros.