Prometieron un concepto completamente radical de cara al Salón del Automóvil de Tokio y finalmente cumplieron con su palabra. Mitsubishi acaparó miradas hacia su stand de la cita nipona con uno de sus Concept Cars más especiales, el Mitsubishi Mi-Tech. Sin embargo, a pesar de lo impactante de su imagen de buggy californiano, el ejercicio de diseño de la firma de los tres diamantes es especialmente innovador en su tecnología de propulsión.

Bautizado como el 'buggy del futuro', el novedoso sistema sustituye por completo el motor de combustión interna tradicional, en este caso empleando un generador de motor de turbina de gas compacto que puede funcionar con distintos combustibles como el diésel, el queroseno o el alcohol. Dicho generador se encuentra integrado a su vez dentro de un tren motriz híbrido enchufable que permitiría unos consumos muy reducidos, así como unas dimensiones compactas y un peso bajo respecto a una filosofía más convencional de ICE.

La potencia es transmitida a las cuatro ruedas a través de cuatro motores eléctricos, situados en disposición 2+2 en los ejes en una tecnología que Mitsubishi ha bautizado como Sistema Quad Motor 4WD, el cual incluso permite realizar giros de 180 grados gracias a que las ruedas de cada extremo girarían en un sentido opuesto al mismo tiempo. No se han especificado cifras al respecto, pero la marca ha dejado entrever que puede formar parte en el futuro de su estrategia de hibridación de la gama a medio-largo plazo, la misma en la que los PHEV cobrarán un protagonismo destacado. Tras el Outlander, tanto el ASX como el Eclipse Cross deberían ser los siguientes en recibir una versión híbrida enchufable.

Mitsubishi Mi-Tech | Mitsubishi

La presentación en el Mi-Tech no ha sido casual, ya que un sistema de propulsión de estas características sería especialmente apropiado para SUV de tamaño contenido y compactos. Obviamente, su imagen ha sido cuidada hasta el extremo, con un diseño biplaza en el que destacan los protectores de cabeza en los que se integran los baquets, las formas rectas y el parabrisas de pequeño tamaño. Se refuerza ese carácter off-road con la presencia de los pasos de rueda en acabado plástico y las protecciones de la parte inferior, mientras que en el frontal se puede imaginar el aprovechamiento de alguna de los rasgos característicos, como la fascia delantera que reinterpreta el conocido como 'Dynamic Shield'.

En el interior el minimalismo toma el testigo, destacando el cuadro de mandos digital de pequeñas dimensiones y con controles en el volante, con una consola central en la que apenas hay media docena de botones. El control del sistema de infoentretenimiento se sitúa en forma circular en el centro, entre el conductor y el copiloto, reflejándose la información en un parabrisas con tecnología de realidad aumentada.