Toyota prometió para esta nueva generación del Corolla la llegada de un nuevo sistema híbrido diseñado para ofrecer más rendimiento y mejor comportamiento, sin que ello supusiera una merma en la eficiencia. Por ello el objetivo de esta prueba de hoy es comprobar de primera mano si la firma japonesa ha cumplido su promesa para con este segundo motor híbrido disponible en la gama Corolla, un motor que también está disponible en otros modelos como el Toyota C-HR.

Los ingenieros de Toyota se han puesto manos a la obra para mejorar su archiconocido propulsor híbrido gasolina. El objetivo de esta vuelta de tuerca se centró en ofrecer un mayor rendimiento y mejor comportamiento, conservando la esencia de esta tecnología, pero evolucionando todo el conjunto para encontrarnos una mecánica híbrida que por fin convenza incluso a los más escépticos.

Toyota Corolla | Toyota

Para lograr este objetivo el nuevo motor híbrido emplea un motor gasolina atmosférico de 2 litros y ciclo de trabajo Atkinson, lo que ya supone un paso adelante con respecto al motor 1.8 de similares características. Junto a este motor se ha integrado un motor eléctrico más potente, un cambio e-CVT optimizado y una electrónica de potencia puesta a punto para ofrecer mejores prestaciones y también mejores sensaciones.

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¿El resultado? Toyota lo ha conseguido. Este nuevo motor híbrido sigue conservando la esencia de todos los híbridos de Toyota-Lexus, sin embargo nos encontramos con una respuesta mucho más contundente y rápida, paliando el efecto de “resbalamiento” que ofrece la transmisión e-CVT. No solo eso, este Corolla gana velocidad con decisión y consigue un comportamiento más elástico en todo tipo de situaciones. El motor eléctrico se hace mucho más protagonista, trabajando más y por más tiempo, y aunque incluso a velocidades de 80 a 100 Km/h es posible circular en modo eléctrico, los recorridos puramente urbanos son el mejor escenario para este Corolla Hybrid, consiguiendo circular el grueso del tiempo con el motor gasolina apagado.

Toyota Corolla | Toyota

Teniendo en cuenta las características de un híbrido como este no llama tanto la atención su comportamiento en ciudad, que aún así sorprende y convence por el ahorro de combustible que brinda. La verdadera sorpresa de este nuevo motor la encontramos en carreteras secundarias y autovías, escenarios donde el motor híbrido - menos potente - no solía brillar y se mostraba más falto de carácter. Estos 184 CV quizá puedan parecer menos por la forma en que el sistema híbrido entrega la potencia, pero lo que sí que tengo muy claro es que el extra de empuje es evidente y en cada adelantamiento o pendiente desfavorable se percibe de forma muy notable.

Sin que este nuevo motor híbrido haya sido diseñado para convertirse en una opción deportiva, quizá sí que echamos en falta una variante del Corolla con una puesta a punto más deportiva, y es que con esta nueva motorización sí que podemos sacar provecho de su potencia y jugar con el empuje que proporciona el motor eléctrico. El chasis del nuevo Corolla está pidiendo a gritos el trabajo del Gazoo Racing para sacar ese lado más deportivo.

Toyota Corolla | Toyota

Más allá del nuevo motor, este Toyota Corolla apenas cambia con respecto a su otra motorización híbrida, encontrando como único hándicap la reducción del volumen de su maletero a 313 litros por culpa de la reubicación de la batería del coche. Con este cambio se pierde la parte baja del maletero, contando aún así con un doble fondo, pero reduciendo el espacio disponible de forma considerable teniendo en cuenta que el maletero del Corolla ya ofrecía unas cifras en la media de su segmento.

Toyota Corolla | Toyota

El diseño de su habitáculo se mantiene inalterado, encontrando un interior bastante bien realizado en tanto a materiales y ajustes. Con este motor híbrido de 184 CV el equipamiento de serie es mayor al no ser posible acceder a los acabados más modestos, lo cual también supone acceder a un precio de compra más elevado con 28.350 euros como importe más asequible. Entre sus puntos más fuertes encontramos un sistema multimedia de última generación con pantalla LCD de 8”, que si bien no ofrece una calidad gráfica destacable, si que cuenta con multitud de servicios, incluyendo compatibilidad con Apple CarPlay y Android Auto. Además, Toyota apuesta por este sistema sin que ello suponga abrazar la moda del “todo táctil”, lo que nos lleva a seguir conservando mandos físicos para algunas funciones multimedia, así como para el climatizador. Sin duda un punto muy positivo.