Que los SUV son el tipo de vehículo más deseado del momento es algo que nadie se atreve ya a negar. Un tipo de coche que lleva con nosotros ya más de 20 años, inaugurado por modelos como el BMW X5 de finales de siglo pasado, y que ahora se ha expandido por numerosos segmentos y por diferentes marcas.

El caso de BMW es precisamente uno de los más llamativos: hace dos décadas sólo ofrecía el BMW X5 en su gama, que en la actualidad se ha transformado en una oferta de nada más y nada menos que siete modelos diferentes, repartidos por distintos segmentos y enfocados a clientes muy diferenciados. El modelo de acceso a la gama X de BMW es el BMW X1, un modelo que hemos puesto a prueba durante éstos días.

BMW X1 | Daniel Valdivielso de Vega

Diseño del BMW X1

El BMW X1 ofrece un diseño muy agradable a la vista: se trata de un SUV compacto, de segmento C, con unas dimensiones relativamente contenidas: tiene una longitud de 4.45 metros. A día de hoy éstas medidas ya no nos sorprenden, máxime existiendo otros competidores más voluminosos. El BMW X1, por tanto, retiene unas dimensiones que lo hacen atractivo de utilizar en entornos urbanos, donde éste modelo se desenvuelve con soltura.

Las líneas maestras del BMW X1 lo identifican como un auténtico BMW: no es necesario más que un vistazo al frontal para darse cuenta que estamos ante un BMW clásico, con los dos grandes riñones y unos grupos ópticos aparcados muy atractivos. Gracias al restyling que éste modelo sufrió en 2019, el frontal del modelo bávaro ganó enteros al unirse los dos riñones y al hacer aún más puntiagudos los faros.

El paragolpes destaca por la cantidad de entradas de aire y molduras decorativas, aunque en éste caso -lamentablemente ya no es la norma- la mayoría son funcionales. Destaca una pequeña abertura en los laterales, que generan una corriente de aire hacia los pasos de rueda con el fin de mejorar la aerodinámica del conjunto.

BMW X1 | Daniel Valdivielso de Vega

La superficie acristalada tiene un tamaño suficiente, muy familiar: no existen formas muy marcadas ni extravagantes, sino que se apesta por un estilo más amigable, lejos de las excentricidades. Dependiendo de la versión escogida, se puede disfrutar de una imagen más deportiva con el Pack M o de una imagen más campera con un paragolpes específico y pasos de rueda con los bordes sin pintar.

Interior del BMW X1

Una vez abrimos la puerta, nos encontramos con un ambiente bastante agradable: una vez más se huye de las excentricidades, centrando el diseño en la calidad y la practicidad. Las líneas fluidas conforman un salpicadero ligeramente orientado hacia el conductor, con detalles agradables como las molduras decorativas, que pueden ser de madera sin lacar, o con una iluminación ambiental en varios colores que hacen que viajar por la noche sea una experiencia mucho más acogedora.

BMW X1 | Daniel Valdivielso de Vega

Los materiales utilizados son bastante buenos: plásticos acolchados en las partes superiores de salpicaderos y puertas, con piezas bien ajustadas entre sí y tapicerías de buen tacto, especialmente en el caso de las tapicerías de cuero como la que montaba la unidad que hemos puesto a prueba. Por cierto: los asientos resultan cómodos, pero su agarre está lejos de ser ideal ya que sus formas son muy planas y no recogen el cuerpo prácticamente nada.

La instrumentación no es digital, pero cuenta con lo que BMW denomina “black panel”, una especie de panel translúcido con retroiluminación LED que hace moderniza la imagen de lo que en realidad es un cuadro de agujas tradicional, alejado de las propuestas de otras marcas premium como Lexus o Audi.

BMW X1 | Daniel Valdivielso de Vega

El espacio interior es, eso sí, más que destacable: el BMW X1 ofrece mucho espacio para el tamaño que tiene, con unas plazas traseras en las que pueden viajar adultos sin ningún problema. La luminosidad es muy correcta, más aún si contamos con el techo panorámico de cristal como la unidad probada, que mejora sustancialmente la sensación de amplitud. Además, la banqueta trasera puede deslizarse hasta 13 centímetros en sentido longitudinal, mejorando el espacio para las piernas o el maletero según convenga. Hablando del maletero, el BMW X1 cuenta con un maletero de 505 litros, con la posibilidad de contar con un portón de accionamiento eléctrico.

Dinámica del BMW X1

El BMW X1 avanza ya por su segunda generación: la primera utilizaba la plataforma del primer BMW Serie 1, con tracción trasera. En el caso del actual BMW X1, se utiliza la plataforma UKL que usan modelos como el MINI Countryman o el BMW X2, de manera que se pasa a la tracción delantera que puede convertirse en total si así lo deseamos -y pagamos-.

Pese a su aspecto, el BMW X1 no es un vehículo enfocado a ofrecer grandes dotes todoterreno al contar con una altura libre al suelo de únicamente 18 centímetros en el mejor de los casos. Esta desventaja se transforma en ventaja cuando salimos a carretera, con una dinámica intachable gracias a una suspensión que sujeta la carrocería con efectividad, sin apenas balanceos o movimientos parásitos.

BMW X1 | Daniel Valdivielso de Vega

Nuestro BMW X1 está propulsado por un motor diésel 2.0 de cuatro cilindros que ofrece 190 CV y 400 NM de par, unas cifras que, en combinación con la caja de cambios automática de 8 velocidades y con la tracción integral le permiten completar el sprint desde parado hasta los 100 km/h en 7.8 segundos, que si bien no es una cifra brillante, sí le permite moverse con total agilidad incluso cargado a tope.

El consumo, además, apenas se resiente: homologa 5.6 litros/100 km en ciclo mixto, pero es posible mover en cifras cercanas a los 6 litros sin prestar ninguna atención al consumo, mientras que en viajes largos es factible rondar los 5.5 litros, lo que le otorga una autonomía real de unos 1000 kilómetros por depósito.

El punto negativo de ésta combinación mecánica la encontramos en la suavidad del motor, que brilla por su ausencia especialmente en el primer arranque del día, donde se hacen patentes las vibraciones del propulsor. Además el sonido no es nada refinado en frío, filtrándose con claridad en el habitáculo. Éstos problemas desaparecen cuando el motor coge temperatura, algo que sucede muy rápido gracias a innovaciones como la parrilla inteligente, que abre y cierra una serie de compuertas en función de las necesidades de refrigeración del motor, mejorando además la aerodinámica a alta velocidad.

BMW X1 | Daniel Valdivielso de Vega

El BMW X1 está disponible con una completa gama de motores diésel y gasolina con tres y cuatro cilindros con potencias que van desde los 116 hasta los 231 CV, con precios que arrancan en los 33.000€ hasta llegar a los 46.700€. "Nuestro" BMW X1 tiene un precio de salida de 42.500€, pero a base de añadir opciones la tarifa final puede "engordar" rápidamente.